El Comercio

377 asturianas viven con protección policial para evitar agresiones de sus exparejas

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Almudena Cueto, durante los actos institucionales del Día contra la Violencia sobre las Mujeres. / E. C.

  • Diez maltratadores llevan encima un dispositivo electrónico para vigilar su ubicación y otros 152 están ingresados en Villabona por maltrato

En Asturias, 377 mujeres viven con protección policial. Necesitan de escolta o mantener contacto periódico con los agentes, porque su expareja quiere agredirlas. Incluso matarlas. De hecho, una de ellas se encuentra en esa situación, ya que el sistema integral de vigilancia, el controvertido VioGen, considera que está en 'riesgo extremo'. Del resto, la mayoría vive, dice el VioGen, con 'riesgo bajo' de ser agredida. Por si acaso, diez de esos maltratadores llevan encima un dispositivo electrónico para vigilar, continuamente, su ubicación. Para controlar si se acerca a su objetivo.

Ellas también están controladas. Son víctimas, pero tienen que llevar siempre el teléfono móvil del servicio de Atención y Protección a Víctimas de Violencia de Género. Conocido como Atenpro y gestionado por Cruz Roja, les permite ponerse en contacto inmediato con los servicios de emergencia. 428 asturianas están pendientes de ese móvil. Un volumen que lleva a Asturias a tener la tasa de usuarias por millón de mujeres de más de 15 años más alta del país. Solo en Valencia y Ceuta hay más porcentaje de mujeres conectadas al Atenpro.

Unas cifras «inasumibles», según dijo ayer el consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, Guillermo Martínez. Lo hizo en Tineo, donde el Principado celebró el acto institucional del Día Internacional contra la Violencia sobre las Mujeres. El que se celebra el 25 de noviembre. En su opinión, «las cifras relacionadas con la violencia de género son, ciertamente, inasumibles. no podemos tolerar que tres asturianas hayan sido asesinadas en lo que llevamos de año y que haya un total de 39 en todo el país».

No son los únicos números que enfadan al consejero socialista. En un repaso a las estadísticas, considera inaceptable «que 377 asturianas necesiten algún tipo de protección policial por estar en situación de riesgo de ser agredidas por sus parejas o ex». Una situación, que tal y como adelantó EL COMERCIO, fue a más en 2016.

Más cifras lo sustentan. El número 016, el que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad tiene abierto para las víctimas de violencia, que es gratuito y no deja huella en la factura, «recibió 121 llamadas procedentes de Asturias en septiembre. Eso supone una media de cuatro llamadas cada día», lamentó Martínez.

Eso solo en septiembre, pero a lo largo del año se presentaron más de siete denuncias cada día por maltrato, hasta llegar a 1.319 en los primeros seis meses del año. De ellas, explicó la directora del Instituto Asturiano de la Mujer, Almudena Cueto, «se solicitaron 392 órdenes de protección, de las que se concedieron 252».

Pacto social

Lo dijo porque ella también asistió a los actos en Tineo, acompañada de la consejera de Medio Rural, María Jesús Álvarez, quien se congratuló de celebrar la cita en la zona rural, «porque las víctimas rurales aún están muy invisibilizadas. Hemos avanzado mucho, pero aún queda mucho por hacer».

Explicó la consejera socialista que «en el medio urbano se ha hecho más visible, las mujeres tienen más cerca los servicios a los que acudir. Una mujer víctima de malos tratos en la zona rural tiene que solventar su miedo al agresor, a las críticas, coger un autobús y buscar ayuda en un entorno urbano. Es difícil».

Quiso reiterar Álvarez que «es indudable que hemos avanzado mucho, pero las mujeres de los entornos rurales necesitan más medidas de apoyo específicas». Unas que incluye el pacto social contra la violencia sobre las mujeres puesto en marcha en Asturias en julio.

El documento, pionero en el país, supone el compromiso de quienes lo firman en erradicar la violencia machista y acabar con la desigualdad en todas su formas. Según explicó el consejero de Presidencia, «todos y cada uno de nosotros tenemos la obligación de realizar una aportación proactiva porque, como dice nuestro lema todos tenemos algo que decir». Acabar con esta lacra es #cuestióndetodos.