El Comercio

405 casos detectados por el Servicio de Salud

405 asturianas fueron atendidas el año pasado en los centros sanitarios con evidentes síntomas de haber sufrido una agresión sexista. Algunas, varias veces, porque los facultativos emitieron 418 partes. Hubo dos mujeres, en concreto, que acudieron hasta tres veces tras otras tantas palizas. Porque la mayoría son agresiones físicas, aunque también hay treinta violaciones. Así consta en el registro de Violencia contra las Mujeres del Principado, (Vimpa) hecho público ayer por la Consejería de Salud. Dice el documento que del total de casos, 24 corresponden a menores de 19 años, mientras que en otros siete, la paciente ya había superado los 70 años.

De nuevo el Vimpa refleja que hay un marido maltratador tras el caso de algunas menores. En 2015, cuatro de las adolescentes heridas estaban casadas.