El Comercio

El consejo forestal exige que el veto al pastoreo sea inmediato tras un incendio

  • Empresas, FACC, CC OO y la universidad respaldan a la consejería en su pulso con el PSOE. «Le han metido un gol a Javier Fernández», afirma el PP

La eliminación de cinco palabras en una ley estatal ha desatado una batalla inédita en Asturias. A un lado, PSOE, PP, IU, Foro y los ganaderos, defendiendo que la reforma obliga a poner fin a los acotamientos, es decir, que ya no se puede prohibir al ganado que paste en montes incendiados. Del otro, la Consejería de Desarrollo Rural y los colegios profesionales de Técnicos Forestales, sosteniendo que por mucha mayoría parlamentaria que lo diga, la novedad en la legislación estatal no ampara tal cosa y que avanzar en ese sentido provocaría más fuegos.

El consejo forestal arropó por mayoría las tesis de la consejería. En una reunión celebrada ayer, los representantes del sector maderero, universitario, ganadero, y ecologista analizaron una serie de informes recabados al respecto por Desarrollo Rural. El que firma la catedrática de Derecho Administrativo María Rosario Alonso sostiene que «no hay base legal alguna» para eliminar los acotamientos, tal y como pretende la mayoría parlamentaria.

Hasta 2015 la Ley de Montes estatal ordenaba que tras un incendio se impidiera en la finca afectada «aquellos aprovechamientos o actividades incompatibles con su regeneración, y, en particular, el pastoreo». Una modificación eliminó esta última referencia. En opinión de Alonso, eso ni permite ni excluye la entrada de ganado. El pastoreo estaría autorizado «solo en la medida que no ponga en riesgo la regeneración del monte», para lo que aconseja un informe caso por caso. Las universidades de Oviedo y la Politécnica de Madrid emitieron otros dos estudios descartando que el pastoreo pueda ser compatible con la recuperación del monte.

Tras considerar los informes, el consejo forestal aprobó ayer remitir al parlamento un pronunciamiento en el que señala que, puestos a cambiar la norma autonómica, lo que procede es imponer el acotamiento inmediato. Hasta ahora el veto tardaba de dos a tres meses en tramitarse, lo que retrasaba en igual tiempo su levantamiento. Eliminar ese plazo burocrático permitiría que el ganado recupere antes su derecho a entrar a la finca. El consejo apoya también que la legislación autonómica imite a la estatal y suprima las menciones expresas al pastoreo «para no señalar a ningún colectivo». Esta corrección, sin embargo, no debería traducirse como permiso para meter el ganado, matizaron los proponentes.

El pronunciamiento contó con el apoyo del representante de la Federación Asturiana de Concejos (FACC), CC OO, el de la universidad, las empresas madereras, de certificación, y los ecologistas. En contra se manifestaron los sindicatos agrarios.

«La consejera María Jesús Álvarez le ha metido un gol a su partido y a su presidente, Javier Fernández», considera Luis Venta, en nombre del PP. El diputado lamenta que Desarrollo Rural no haya solicitado informes «a los ganaderos, y siga culpándolos de los incendios». Venta recuerda que el fin a los acotamientos cuenta ahora «con una mayoría parlamentaria» y avisa de que si en el trámite final el resto de partidos se descuelgan «retiraremos la iniciativa, no permitiremos una versión descafeinada».