El Comercio

Seis meses para frenar los ataques sexistas

fotogalería

La concejala de Igualdad de Avilés, Raquel Ruiz, con otras mujeres tras la pancarta. / MARIETA

  • El Consejo de Ministros anuncia una subcomisión que analizará el problema y planteará soluciones

  • El Parlamento asturiano insta al Gobierno de Mariano Rajoy a firmar un pacto de Estado contra una lacra que suma 40 muertas en 2016

Mariana fue la primera. Tenía 43 años y el 4 de enero su pareja la estranguló en Madrid. Alia, la última. En la antesala del 25N, la jornada en la que el mundo se concentra en protesta contra la violencia sobre las mujeres, su novio la degolló en Fuenlabrada. Ella estaba embarazada. Él llamó a su suegra para contarle lo que había hecho. Entre ambas, 38 nombres más. Los de Silvia, Mirella, Lucinda, María, Lisa, Ana, Francisca, Soraya, Victoria, Carmen, Cristina, Yolanda, Rosario, Marina, Lucía, Jana, Aránzazu, Teresa, Alexandra, Carmen, Benita, Kristina, Arantza, Xue, Johana, Jean May, Florentina, Ada, Mónica, Stefany, Isabel, Jaqueline, Yolanda, Celia y Juana.

  • Isaura Álvarez: «Me he sentido desamparada»

  • «¡Lucharemos cada minuto. Ni una más!», clama Oviedo

  • «En la adolescencia se da el germen de la violencia más cruel»

  • Cuarenta mensajes por cuarenta víctimas

  • Asturias rechaza la violencia sobre las mujeres

  • Asturias da un paso al frente contra los malos tratos

Y junto a ellas, tres asturianas. Ascensión tenía 46 años cuando el 27 de enero su marido la apaleó con una llave inglesa y la asfixió en Avilés. Silvia, gijonesa de 34 años, murió apuñalada por su pareja en Gijón. Y la ovetense Karla, de 22, fue estrangulada en una playa de Melilla por su ex, cuando ella fue a facilitar un encuentro entre su agresor y el bebé de ambos.

Todas ellas son los nombres y las historias de la fría cifra de 40 españolas asesinadas por sus parejas o sus ex en lo que va de año. Ellas, y los mil feminicidios de los últimos quince años, volvieron a movilizar ayer al país en busca de soluciones.

Una búsqueda para la que el Gobierno central se da seis meses de plazo. Según aprobó el Consejo de Ministros, «antes del 31 de diciembre se creará una subcomisión en el seno de la Comisión de Igualdad». Ese nuevo ente, dice el Ejecutivo de Mariano Rajoy, será el encargado «de elaborar, en el plazo máximo de cuatro meses, un informe en el que se identificarán los problemas que impiden avanzar en la erradicación de las diferentes formas de violencia de género y un conjunto de propuestas de actuación».

Es de suponer que en ese análisis se incluyan propuestas planteadas ya por las asociaciones especializadas de jueces y abogadas: que la víctima de una agresión no presente denuncia sin la asistencia letrada, que no pueda acogerse a la dispensa de no declarar contra su agresor una vez iniciado el proceso y, sobre todo, que se analice el cuestionado funcionamiento del VioGen, el sistema integral de vigilancia.

Asturias, movilizada

Una vez aprobado, de nuevo el Gobierno central se compromete a que «en el plazo máximo de dos meses», lo someterá a «acuerdo con los representantes de las comunidades autónomas, ayuntamientos, administración de justicia y asociaciones sindicales, empresariales y asociaciones civiles». Y activarlo.

Un pacto de Estado que ayer fue reiterado desde Asturias. El Parlamento regional, por unanimidad de todos los grupos -PSOE, PP, Podemos, IU, Foro y Ciudadanos- exige un acuerdo estatal que «frene esta lacra» que el presidente del Principado, el socialista Javier Fernández, dijo «hunde sus raíces en una repugnante tradición machista». Lo dijo tras la concentración en repulsa por los 40 asesinatos en lo que va de año, una cita a la que acudieron decenas de representantes de la sociedad asturiana. Porque acabar con la violencia machista es #CuestiónDeTodos.