El Comercio

Calzada en sentido Oviedo, tras pasar el empalme  de Serín. :: DAMIÁN ARIENZA
Calzada en sentido Oviedo, tras pasar el empalme de Serín. :: DAMIÁN ARIENZA

El peligro de la 'Y', con los ojos de 'Chinorris'

  • Un motorista que seguía a la última víctima mortal señala las grietas, charcos, quitamiedos y hierbas que ponen en riesgo a las dos ruedas

«¡Míralu! Ese poste fue contra el que se pegó, el que está torcido». Agustín Menéndez, de 63 años, secretario del grupo de motos Asturfénix y prejubilado de Arcelor, accedió a la idea solícito, pero con pesar. Se trataba de recorrer la 'Y', detallando los peligros que presenta para los moteros. La experiencia, lo sabe desde el principio, le haría regresar otra vez por la fatídica bifurcación entre Gijón y Avilés. Llueve, como el domingo pasado, cuando en esa cuneta se despidió de su amigo Julio Heres, 'Chinorris'. «Estaba aún vivo, no sangraba. Todas las heridas que se hizo al golpear fueron internas. Un médico que iba detrás le hizo el boca a boca, pero empezó a hincharse», maldice.

La desgracia es cada vez más frecuente. En 2002 se contaban 20.666 motocicletas en la región y hoy son casi el triple. «Aumentan en número y lo malo es que, mientras los fabricantes de vehículos incorporan más elementos de seguridad, en la moto hay poco margen; el piloto es la carrocería», razona Raimundo García, presidente de la Asociación Española de Accidentología Vial.

Los afectados reconocen esos factores, pero también apuntan a los recortes en conservación viaria, un ahorro que les deja una dura factura. En Asturias el 7,62% de los vehículos de motor son de dos ruedas. Los motoristas protagonizan en cambio el 36% de las esquelas por accidente de tráfico.

'Chinorris' es el octavo caído este año. En enero, fue José Manuel Peón, en una salida de vía. En marzo, Juan Luis Urdangaray, por colisión. Marcos Arango pereció en mayo por igual causa. En junio, fueron Andrés Rosete y R. A. G., ambos por salida de vía, lo mismo que en agosto le pasó a Olivier M. No había terminado el mes cuando José Buján engrosó el parte. Según los parámetros que utiliza la Dirección General de Tráfico (DGT), sus ochos defunciones causaron dolor, y también un perjuicio en forma de facturas hospitalarias y horas de trabajo perdidas que se estima en los 11,2 millones de euros.

«Las carreteras están hechas una pena; te tienes que aprender de memoria donde está cada bache y la pintura», afirma Agustín Menéndez. A bordo de su Suzuki V-Strom 650, circulaba tres minutos por detrás de 'Chinorris'. Ahora, desde su coche, va apuntando los defectos de la 'Y'. Arranca en Gijón y señala la hierba que aflora por los arcenes. Suponen un obstáculo que embalsa el agua de lluvia. Si el motero debe echarse a un lado por una urgencia, «estás vendido; la rueda resbala al contacto con esa vegetación y te vas al suelo».

En San Andrés de los Tacones comienza el conteo de baches. Uno, dos, cinco. El firme los ofrece de todos los tamaños. Superado el nudo de Serín, en sentido Avilés, llega el rey de la categoría. La ladera conocida como 'La Tejera' lleva años deslizándose por debajo del hormigón, empujándolo hacia arriba y poniendo a prueba su capacidad de resistencia. La autovía se abomba y la fractura se abre por todo el carril de la derecha. «Meter una rueda ahí es condenarte; lo que procuramos hacer es abrirnos a la izquierda como podemos», expone el de Asturfénix. «En moto no te puedes relajar nunca, tienes que ir previniendo, con mil ojos», explica. Para darle la razón, un vehículo se incorpora sin el intermitente obligado. «Siempre que hay un accidente, dicen que no nos ven, y es verdad que a veces cuesta ver a la moto si va con ropa oscura, pero también es recomendable que el coche ponga de su parte, señalice con anticipación y deje margen para maniobrar», reclama.

El hormigón tiene fisuras que el desgaste está abriendo por toda la 'Y'. Desde el vehículo las grietas suponen una molestia, pero que sobre la moto «son una trampa total; te hacen bailar siempre, y si la rueda que llevas es fina, puede meterse dentro».

Hoy, homenaje en Pravia

En la fatídica intersección, baja la voz y centra su vista en el poste. «Hace años cambiaron los de doble T, que te cortaban, pero aunque éstos sean más suaves, un golpe contra ellos es mortal», apunta. Menéndez está convencido de que si la barrera inferior que el Ministerio de Fomento instaló en parte de la ronda de Oviedo estuviera aquí también, su amigo le escoltaría esta mañana de domingo, en la ruta a Pravia. «El año pasado pusimos allí un monolito en recuerdo de las víctimas de los accidentes. El otro día le dijeron al 'Chino' que teníamos que ir allí a hacer un homenaje a los caídos. Nos respondió que claro que iría, que si él no iba, no iba nadie».