El Comercio

Al vertedero irían entre 150.000 y 250.000 toneladas más al año

Durante un lustro, el Principado defendió la urgencia de la incineradora con la imposibilidad de ampliar el vertedero. Llegada la hora, y a falta de horno, Cogersa contrató unas obras -ahora en curso- para apilar los desperdicios en altura. La maniobra da margen hasta el 2020. Las cinco alternativas ahora contempladas someten a los desperdicios a procesos que arrojan entre 150.000 y 250.000 toneladas de imposible reciclado y que deberían acabar en un vertedero. El trabajo analiza tres ubicaciones posibles: un nuevo basurero en Campañones, arrojarlos sobre el vertedero central actual, o hacerlo en el depósito de inertes de Cogersa. Ambinor aconseja la segunda vía, lo que permitiría alojar 2,1 millones de metros cúbicos. Lo que no estima es cuánto tiempo duraría esa solución y dónde habría que buscar la siguiente ubicación.