El Comercio

Rafael Puyol.
Rafael Puyol. / E. C.

Rafael Puyol: «Las ayudas a la natalidad son positivas, pero no dan resultados espectaculares»

  • El catedrático abrió las jornadas demográficas organizadas por el PP, donde abogó por políticas que fomenten la llegada de inmigrantes para paliar el alto envejecimiento

«Las ayudas a la natalidad son positivas pero no dan resultados espectaculares». Lo aseguró ayer el catedrático de Geografía Humana de la Universidad Complutense de Madrid, Rafael Puyol, durante la apertura en Oviedo de las jornadas que sobre demografía organizó el PP de Asturias y que hoy y mañana se celebrarán en Mieres y Gijón. El experto en migraciones y envejecimiento demográfico participó, junto al director de la Fundación Renacimiento Demográfico, Alejandro Macarrón, en la primera de estas tres jornadas, inaugurada en el Auditorio Príncipe Felipe por la presidenta del PP, Mercedes Fernández.

La diputada popular se refirió a la necesidad de implantar medidas fiscales que permitan mantener y atraer población de fuera. También abogó por la conciliación familiar y laboral, favoreciendo la extensión de una red de guarderías públicas con precios más modestos que los actuales.

Por su parte, Alejandro Macarrón coincidió durante su intervención que la caída demográfica «es un problema grave que no puede permitirse soluciones de segundo orden y que exige la adopción de medidas económicas, como las ayudas a la natalidad, que permitan invertir la tendencia». No obstante, esta medida, «debería complementarse con otras que estén más relacionadas con los valores, ya que en España y en Asturias las parejas posponen demasiado la decisión de tener su primer hijo».

Con todo, en opinión de Rafael Puyol «no hay soluciones mágicas para el envejecimiento» demográfico. El catedrático cree necesario apostar por políticas de atracción de inmigrantes que permitan compensar la pérdida de población. No dudó Puyol en asegurar que «estamos ante una situación muy preocupante», especialmente en el caso de los mayores de 80 años porque es un segmento que cada vez acarrea un mayor gasto sanitario que hay que afrontar.