El Comercio

Cinco físicos investigarán desde Oviedo el control de la luz en la nanoescala

  • Éste es uno de los 20 proyectos que a nivel nacional han sido seleccionados dentro del programa "Stating Grant" del plan europeo de financiación de la investigación Horizonte 2020

La Universidad de Oviedo recibirá un millón y medio de euros de fondos europeos para que un grupo de cinco físicos, liderados por el asturiano Pablo Alonso, investigue durante cinco años el uso del grafeno para controlar la luz en escalas nanométricas y sus posibles aplicaciones en dispositivos electrónicos no basados en silicio.

Éste es uno de los 20 proyectos que a nivel nacional han sido seleccionados dentro del programa "Stating Grant" del plan europeo de financiación de la investigación Horizonte 2020, dirigido a investigadores prometedores con potencial acreditado para convertirse en directores de investigación independientes.

Entre los 325 proyectos aprobados de los 2.935 presentados por investigadores de 42 países de todo el mundo se encuentra el llamado "2DNanoPTICA", una propuesta que fue presentada a la Comisión Europea por el investigador asturiano del departamento de Física de la Universidad de Oviedo, Pablo Alonso.

Ésta es la primera vez que, dentro del actual programa marco, la Universidad de Oviedo consigue un proyecto de investigación de estas características, según ha señalado hoy el rector, Santiago Rodríguez Granda, durante una rueda de prensa en la que se han dado a conocer los detalles de este programa investigador que arrancará oficialmente el 1 de enero del próximo año.

"Las condiciones son suficientemente buenas como para que el proyecto avance en la dirección adecuada", ha señalado Pablo Alonso, un asturiano que desde 2009 lleva trabajando sobre las propiedades de distintos metales y su aplicación a escalas microscópicas, primero desde el Centro Superior de Investigaciones Científicas y posteriormente, desde la Universidad del País Vasco.

Desde hace un año forma parte del departamento de Física de la Universidad asturiana desde la que, según ha señalado hoy este físico, puede desarrollarse también una investigación "de alto nivel",como en la mayoría de las de todo el país.

Su proyecto, según ha explicado, pretende establecer una plataforma tecnológica que permita controlar la luz en la nanoescala, lo que permitiría desarrollar reacciones químicas con mayor facilidad y menos coste o aplicarse al desarrollo de láseres a nivel microscópico.

Tras destacar que el tamaño de la luz impide que se utilice en el campo de la electrónica, sus investigaciones se han centrado en el uso del grafeno para reducir ese tamaño y en el desarrollo de instrumentos y lentes que permitan manejar de forma activa esa luz reducida.

Ahora se plantea acoplar esa luz de menor tamaño con moléculas que se podrán modificar mediante cambios de vibración de la luz.

Para sus investigaciones, Pablo Alonso contará, el primer año con el apoyo de un estudiante de doctorado y otro de postdoctorado, a los que se sumarán otros dos más a partir de 2018.

Del 1,5 millones que recibirán para llevar a cabo sus investigaciones, la mayor parte se destinará al pago de salarios, mientras que 450.000 euros se gastarán en la compra de un microscopio que se instalará en el edificio de servicios comunes Severo Ochoa.

"La ciencia es cara y estas ayudas son las únicas que permiten hacer esto", ha señalado este físico que considera que el principal problema que tienen las universidades españolas para investigar no se debe a la falta de medios, sino a los problemas para estabilizar a la gente que se dedica a este campo.