El Comercio

Un avión sobrevuela los 113 reflectantes de la cabecera 29.
Un avión sobrevuela los 113 reflectantes de la cabecera 29. / MARIETA

Renovar la ayuda al aterrizaje sin visibilidad costará 838.000 euros y diez meses de trabajos

  • El aeropuerto abre un plazo de veinte días para presentar ofertas y reitera que «se minimizarán» los problemas que acarreará dar de baja el actual ILS

El proyecto se denomina 'Suministro en estado operativo de un ILS (Instrument Landing System) de categoría III en el aeropuerto de Asturias, pista 29' y supone, en la práctica, renovar por completo el sistema de ayuda al aterrizaje. El instalado en el aeropuerto de Asturias desde 2003 y que fue, en aquel momento, calificado como «el más moderno del país». Aena sacó ayer a licitación el cambio de unos equipos que, pese a la polémica que les rodea desde su puesta en marcha, han supuesto la rebaja al máximo de las cancelaciones de vuelos por niebla.

Las empresas interesadas en hacerse con el contrato tienen veinte días para presentar sus ofertas. El 19 de diciembre finaliza el plazo para un proyecto que supone diez meses de trabajos y una inversión de 838.650 euros. Tal y como adelantó EL COMERCIO, la renovación de los equipos se vincula a las obras de mejora que el aeropuerto llevará a cabo para recibir la certificación europea. Unas obras que, inicialmente, planteaban el recorte de la pista, en 150 metros. Esa propuesta fue rechazada por el Principado, hasta el punto de que el Gobierno regional llevó a Aena a los tribunales.

Según el ente que gestiona la red aérea española, se renovarán todos los equipos, para dar «mayor estabilidad a la señal emitida por los sistemas radiantes de antenas y menor afectación a las interferencias».

Unas mejoras que podrían acabar con el rechazo que, desde la inauguración del actual ILS, ha recibido de algunas compañías, debido a los fallos en la lectura que originaba la vaguada de Santa María del Mar, ubicada en el umbral de la pista 29. Iberia es, en estos momentos, la única que sigue rechazando utilizar los equipos en caso de poca visibilidad. Fuentes del equipo de controladores advierten de los problemas que generarán las obras, aunque Aena insiste en minimizarlos.

Los técnicos alertan que, actualmente, la altura de unos árboles alrededor del VOR, el radiofaro principal, «genera problemas».