El Comercio

Los docentes asturianos piden tener la misma protección que los médicos ante las agresiones

  • El sindicato ANPE atendió el curso pasado a 28 profesores por sentirse indefensos ante la violencia y la conflictividad en las aulas

«Cuando un docente sufre violencia en el aula, no sabe a quién recurrir: si a la Guardia Civil, a la dirección del centro, a la consejería... No hay un protocolo de actuación. Y si dice Educación que existe, le reto a que lo presente y todos lo conozcan». Ésta es la crítica que hizo el sindicato ANPE tras presentar su Informe del Defensor del Profesor, en el que se recoge que sus servicios atendieron el curso pasado, en Asturias, a 28 docentes víctimas de situaciones conflictivas o agresiones en clase, ocho menos que en el 2014-2015. De hecho, solo un 7% de esos casos recibieron apoyo de la Inspección Educativa. «Ante un conflicto de intereses entre los padres y profesores, el Principado apuesta por los padres cuando tenemos reconocida autoridad académica», señaló Gumersindo Rodríguez, presidente del sindicato en la comunidad autónoma. «¿Por qué en Educación no se toman las mismas medidas que ya se están aplicando en Sanidad?», preguntó. Se refirió, así, principalmente, a la cobertura jurídica que ofrece el Servicio de Salud (Sespa) a los profesionales del sector, quienes también disponen de dispositivos de alarma contra los agresores, refuerzo en los sistemas de seguridad y un registro regional que sirve para archivar los datos.

Y, aunque cree que la mayoría de los progenitores están alineados con los docentes en los mismos objetivos, considera que hay que insistir en la «concienciación social, con campañas». Porque quienes han acudido a sus servicios, dijo, «no son en absoluto profesores que tengan la piel final, sino que son casos que se corrompen antes de llegar aquí». Los 28 tenían síntomas de ansiedad; uno presentaba un cuadro depresivo y en tres ocasiones la situación derivó en baja laboral. «Sienten vergüenza, se sienten estigmatizados y vacíos de instrumentos, empezando por la Administración», añadió el presidente del sindicato en Asturias.

En este sentido, y a raíz del respaldo a la labor docente que hizo el consejero con motivo de la huelga de deberes, ANPE confía en «esta nueva sensibilidad» para poner en marcha el desarrollo normativo de la Ley de Autoridad del Profesorado -que «no está siendo operativa» por este motivo»- un plan de mejora de la convivencia escolar en los centros.

La indisciplina de los alumnos y, en consecuencia, los problemas de los profesores para dar clase y mantener el orden son los casos más frecuentes, un 17% del total. Le siguen las falsas acusaciones (13%), las conductas agresivas hacia los docentes (11%) y los enfrentamientos con los padres (9%), cuyo porcentaje se equipara con el de la situaciones humillantes que viven. Las agresiones físicas, con cinco casos -cuatro de alumnos a docentes y una de un padre a un profesor- suponen el 4%, mientras que los insultos y críticas a través de las redes sociales implican el 3%, un dato bajo que ANPE atribuye a la retirada y apagado de los móviles en el aula.

No faltan tampoco los casos de 'moobing', con un 7%. En este capítulo, el sindicato destaca el acoso laboral ejercido por la dirección de un centro contra tres profesores. Hubo 16 de problemas con el equipo directivo y 12 casos de acoso entre compañeros. En relación al respaldo que la dirección les proporciona ante situaciones conflictivas, el 57% dice no sentirse apoyado, frente al 29% que da una respuesta afirmativa o el 14% que no sabe o no contesta.

El informe -cuyos datos fue desgranando la coordinadora del servicio del Defensor del Profesor de ANPE en Asturias, Montserrat Fernández- recoge que las denuncias provinieron principalmente de los funcionarios de carrera (61%) frente al personal interino. El estudio apunta a novedades en el desglose por etapas. Una de ellas es que aumentaron los casos en Educación Infantil, con un 7% del total: «Responden a situaciones en las que el profesor se retrasa, porque está leyéndoles la cartilla a los niños, y la madre, que está esperando, la emprende a golpes con el profesor». Por contra bajaron en Educación Primaria (de 18 a 9, un 25%), se mantienen en Secundaria (donde más abundan, un 39%) y bajaron en los ciclos formativos (7%). Un dato nuevo es que se registraron cinco casos en conservatorios y uno en enseñanzas artísticas.