El Comercio

Acciona avanza en la contención de la ladera y la culminación de la plataforma, para que Dragados monte la vía sobre ella.
Acciona avanza en la contención de la ladera y la culminación de la plataforma, para que Dragados monte la vía sobre ella. / J. C. ROMÁN

La constructora iniciará en marzo el montaje de la vía que falta en la variante de Pajares

  • Después del ultimátum de Fomento y tras revisar la ladera, organiza los preparativos de una obra, donde se colocarán 17,3 kilómetros de raíl, cuya finalización se prevé para mediados de 2018

La maniobra ha funcionado. Dragados, la empresa que tiene el encargo de montar las vías de la variante de Pajares en la vertiente asturiana, está preparándose para volver al tajo. Según pudo confirmar este periódico, los técnicos de la filial del Grupo ACS han revisado la situación actual del tramo y actualizado sus previsiones de costes. La información fue supervisada en la central de Madrid, estando ya a punto de iniciarse los trámites para contar con operarios, material, y maquinaria. La empresa avanza con la previsión de arrancar el trabajo en primavera, a finales de marzo.

Por delante le aguarda una tarea cuya ejecución el contrato original fijaba en quince meses, lo que situaría la culminación en agosto de 2018. El encargo pasa por montar 17,36 kilómetros de vía única, de los que el 89% van en túnel, embebidos en placa, y el restante en exterior, sobre balasto. La encomienda incluye también 6,3 kilómetros de vía doble, en el entorno de la estación de Pola de Lena y el apartadero para mercancías; aquí el 61% es en placa y el restante sobre grava. Los movimientos de tierras, levantamiento de estructuras, ejecución de obras complementarias, instalaciones de seguridad y reposición de servidumbres completan las faenas pendientes.

Estos primeros movimientos para lanzar la unidad de obra se fraguan después de que el pasado 24 de noviembre el Ministerio de Fomento, a través de Adif Alta Velocidad, levantara la suspensión total que pesaba sobre un contrato crítico en una infraestructura en la que se llevan invertidos más de 3.000 millones. Entendía la empresa pública que ya habían quedado resueltos todos los problemas que justificaban la congelación del encargo, por lo que, o la constructora se ponía a ello, o quedaba expuesta a una demanda por incumplimiento de contrato.

Los quebraderos con las vías de la vertiente asturiana vienen de lejos. El 27 de junio de 2014 Dragados se adjudicó una encomienda que tenía más de política que de realidad. La variante carecía entonces (y ahora) de una plataforma completa sobre la que disponer el balasto y ensamblar traviesas y carriles. Acciona, la multinacional que lleva desde 2006 al cargo del tramo Sotiello-Campomanes, se concentraba entonces (y ahora) en contener los deslizamientos de la ladera, imprescindible para culminar la superficie.

Los avances cosechados este año en la estabilización del terreno están logrando avances suficientes. En los últimos meses, además de concentrar palas y camiones en vaciar los deslizamientos número 5 y 7 (los últimos), Acciona ha comenzado a extender la plataforma de hormigón. La constructora de los hermanos Entrecanales tiene previsto culminar los trabajos alrededor de febrero, lo que despejaría el camino para el desembarco de Dragados en la zona.

Un matiz. Adif ha constatado que la pantalla de pilotes del deslizamiento número 2 es insuficiente para contener el terreno, y que sufre cierto abatimiento milimétrico. Para solventar el problema, ha licitado un contrato que le permitirá fichar a un equipo de geólogos que analicen la situación y diseñen, en cinco meses, las obras de refuerzo necesarias. Los técnicos consultados confían en que estos trabajos se puedan ejecutar a la par que Dragados tiende la vía.