El Comercio

«Los grandes despachos han asumido la ayuda legal a ONGs; los pequeños aún no»

Miguel Linares, Marta Reina y Juan Barthe, en Derecho.
Miguel Linares, Marta Reina y Juan Barthe, en Derecho. / ÁLEX PIÑA
  • Varios expertos hablan de este servicio en Derecho, que ya firma convenios para la Clínica Jurídica

Probono legal es la actividad altruista que los profesionales del Derecho realizan en favor de personas u organizaciones sin ánimo de lucro que lo necesiten. La Facultad de Derecho ha creado, con el Colegio de Abogados de Oviedo y ONGs, la Clínica Jurídica para que alumnos de tercero y cuarto curso ofrezcan, con la supervisión de profesores y abogados, asesoramiento a grupos en situación de vulnerabilidad que no tienen solvencia económica. El centro ya ha suscrito el primer convenio y lo ha hecho con el despacho de abogados Ontier, ubicado en Oviedo y con presencia en catorce países.

Uno de sus letrados, Juan Barthe, participó ayer en un debate en la que expertos en probono hablaron de él en la facultad. En un momento en el que el despacho ha puesto en marcha la iniciativa 'Quiero cambiar de vida', en la que busca 'country managers' entre profesionales altamente cualificados entre 26 y 35 años, Juan Barthe habló de la importancia de formar también en valores y en este tipo de acciones que «enriquecen en una carrera tan teórica como Derecho».

También participó Miguel Linares, socio director de Linares Abogados, quien apuntó que el probono forma parte de su responsabilidad social como empresa, al igual que las becas para este año que concederá a 200 niñas en Guatemala, la apuesta por la formación de sus empleados para «construir talento y revertir en un mejor servicio» o la práctica del reciclaje. Marta Reina, directora de la Fundación Hazlo Posible, presentó su entidad, en la que, a través de distintas plataformas, facilita que las personas se involucren en causas sociales.

En una de ellas (probonos. net), las ONGs les hacen llegar sus necesidades de asesoría jurídica y la fundación, con una amplia red de despachos, canaliza su petición. «Para cada una hay un abogado ideal». «La cultura probono -dijo- está muy extendida en grandes despachos, pero muy poco en los pequeños y medianos, porque hay que dedicar recursos para hacer una labor de investigación y saber quién es quién en el sector no lucrativo. Los grandes lo pueden hacer. Los pequeños se ven más limitados, pero con plataformas como la nuestra, pueden hacerlo».