Selección mediante flotación en la cinta mecánica.
Selección mediante flotación en la cinta mecánica. / LUIS SEVILLA

18 nuevas manzanas para la denominación de origen

  • La mesa de trabajo sobre el futuro y el pasado del manzano de sidra aboga por el modelo tradicional de cultivo

  • Permitirá tener más alternativas frente al cambio climático

Asegurar la producción de sidra en un futuro ante los problemas que pueda plantear el cambio climático es uno de los objetivos que se han marcado los integrantes de la mesa de trabajo 'Presente y futuro de las variedades de manzano de sidra', en la que participan, entre otros, representantes tanto del Principado como del Serida, la Denominación de Origen Protegida (DOP), los llagareros y los productores. No se trata de un órgano formalmente constituido, sino de un lugar de reunión para poner sobre la mesa los asuntos que inquietan al sector.

Jesús Casas, director general de Desarrollo Rural y Agroalimentación, forma parte de este grupo de trabajo y explicó que se está actualizando la relación de variedades comerciales, porque «es importante desde el punto de vista de nuestro patrimonio cultural, pues no las hay que perder». En la actualidad, 23 de esas variedades están incluidas en la DOP y Casas apuntó que «hay 18 variedades más a incorporar. Es manzana autóctona asturiana y creemos que lo lógico es que estén todas las manzanas asturianas. Después, los elaboradores harán sidra con las que consideren oportunas, pero tenemos que defender nuestras variedades frente al exterior».

Se está iniciando el expediente para incorporar estas 18 variedades a la DOP, pero esta mesa de trabajo tiene claro que hay un listado de manzanas asturianas más amplio que se ha de proteger. Se trata de un centenar más en cuya definición y descripción se trabaja ya para incorporarlas a la DOP en un futuro. De esa forma, «se mejorará tanto la calidad de la sidra como el aspecto genético del manzano asturiano, al tiempo que se conserva nuestro patrimonio cultural», explica Jesús Casas, quien apunta que, «en estos tiempos necesitamos tener diversidad de manzana frente al cambio climático. Es importante tener suficientes variedades para la elaboración de sidra».

En el plazo de un año

La incorporación de las primeras 18 variedades a la DOP corre por cuenta de las autoridades de Bruselas y la tramitación podría culminar en el plazo de un año. Jesús Casas explica que «hay que tener un menú de diversidad lo más amplio posible y así también se podrá ajustar la producción al gusto del consumidor, con sidras más amargas, dulces o ácidas». Y es que en Asturias, aunque es una región de pequeño tamaño, hay mucha pluralidad climática, con valles que tienen sus peculiaridades, diferentes alturas, suelos y orientaciones, lo que favorece que haya gran variedad de tipos de manzana y que todos ellos son netamente asturianos.

Pero no es importante solo la manzana, sino también cómo se produce. Por eso, en esta mesa de trabajo se pretende proteger el modelo tradicional de cultivo. El director general reconoce que «es difícil competir con los cultivos intensivos y muy industrializados, con una gran carga tecnológica y que producen una manzana de calidad. Nosotros tenemos el cultivo tradicional, que ha modelado nuestro paisaje, generalmente combinado con prados o huertas. Pero el coste de producción de un kilo de manzana es muy superior».

¿Cuál es la solución que buscan? Pasaría por estimular esta técnica de cultivo, ya que actualmente está fuera de mercado. Por ello, se estudian medidas compensatorias tanto medioambientales como a través del Plan de Desarrollo Rural.

La rata topo

Los manzanos de sidra se han encontrado ahora con un nuevo enemigo, como son los roedores. Últimamente está habiendo un grave problema al respecto en el concejo de Sariego, con la rata topo, y el sector sabe que hay que atajarlo cuanto antes. Jesús Casas explica que «las políticas española y europea están cada vez más impregnadas del contenido medioambiental. Los cultivos están sometidos a determinadas plagas y especies de animales, pero las recetas que se utilizaban tradicionalmente no se pueden aplicar ahora, como el uso de venenos». Por eso, se trabaja en desarrollar técnicas que ayuden a los productores siempre desde un punto de vista de respeto al medio ambiente, máxime teniendo en cuenta que la producción de sidra presume de ser un proceso completamente natural y ecológico.

Finalmente, en la última reunión de la mesa de trabajo sobre el manzano de sidra se abordó otro asunto de mucha importancia para el sector, como es la necesidad de revisar las convocatorias de ayudas a la producción. Un buen apoyo en esta cuestión pueden ser los grupos Leader, con convocatorias plurianuales, lo que dará confianza a los productores, ya que las ayudas para el año que viene las tendrán aprobadas antes de enero.

Pero no todos los productores están en un concejo incluido en algún plan Leader, por lo que es necesario habilitar otro tipo de ayudas y podría ser a través de un mayor número de hectáreas dedicadas a la manzana. Al incremento del elenco de variedades reconocidas, se plantea aplicar medidas a apoyo al modelo de cultivo en mosaico, netamente tradicional.