Los expertos plantean hacer escáneres a fumadores para atajar el cáncer de pulmón

Adonina Tardón conversa con su compañero de charla en la Fundación Cajastur-Liberbank, Emilio Esteban.
Adonina Tardón conversa con su compañero de charla en la Fundación Cajastur-Liberbank, Emilio Esteban. / ÁLEX PIÑA
  • «La tos confunde como síntoma y cuando llegan al médico la enfermedad está en un estadío muy avanzado», explica Adonina Tardón

«En Estados Unidos hicieron un cribado sobre 53.454 fumadores sin otra patología. Tras someterles a escáner de baja dosis durante un año, los cánceres de pulmón se redujeron un 20%. En Europa, ese mismo cribado sirvió para rebajar al 50% los casos y, sobre todo, para detectar la enfermedad en su estadío inicial, el 1, con un grado de supervivencia de hasta el 80%. Nosotros debemos hacer lo mismo».

Adonina Tardón puso voz ayer a una reivindicación de los expertos en cáncer de pulmón. La profesora de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Oviedo planteó una petición directa a la Consejería de Sanidad: «Es necesario hacer escáneres a los fumadores de más de veinte cajetillas anuales en edades comprendidas entre los 55 y los 75 años».

Lo dice porque, explicó, «el cáncer de pulmón es el más letal y el que más sufrimiento causa», debido a la tardanza en su detección. «En el caso de los fumadores, la tos confunde los síntomas. Creen que es la tos propia del tabaco. Cuando llegan al médico, la enfermedad está ya en un estadío muy avanzado».

Unas características comunes a todo el país, pero que en Asturias tienen especial importancia, ya que las estadísticas son muy desfavorables a los asturianos. «La mortalidad es más alta que en el resto del país». Unasestadísticas que ella conoce bien, ya que es la autora del estudio Capua (Cáncer de Pulmón en Asturias) en el que concluye, tal y como adelantó EL COMERCIO, que vivir cerca de una industria «aumenta un 50% las posibilidades de sufrir un cáncer de pulmón».

Datos que repitió ayer en el salón de actos de la Fundación Cajastur-Liberbank, en el marco de las jornadas divulgativas que sobre el cáncer está desarrollando la Universidad de Oviedo, en colaboración con el Instituto Universitario de Oncología (IUOPA). «No es igual respirar frente a una chimenea que hacerlo en Somió. Vivir en el área urbana de Gijón incrementa el riesgo de padecer cáncer de pulmón», señaló ante un auditorio que apuntaba consejos.

Un vaso de vino, previene

Porquesi bien tanto ella como el jefe de Oncología Médica del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), Emilio Esteban, dejaron claro que el tumor pulmonar «es una enfermedad letal», también apuntaron posibilidades para mejorar su detección temprana y, sobre todo, para garantizar la supervivencia del enfermo. «Antes la quimioterapia era el superventas, la técnica que aplicábamos a todos. Ahora estamos en la medicina de precisión. Un paso adelante en el proceso de prevención», dijo Esteban.

Tardón apuntó, también, cambios vitales. «Es un hito que Sanidad haya creado un registro de cancerígenos en el trabajo. Es una maravilla para prevenir». Una labor, la preventiva, en la que también juegan un papel fundamental el deporte, la fruta y el vino. «Está demostrado que un vaso de vino al día tiene efectos cardiovasculares. Ahora sabemos, además, que disminuye un 30% el riesgo de cáncer de pulmón».