El Comercio

Detenido un vecino de Aller que amenazó a su pareja con incendiar la casa con ella dentro

  • Agentes del cuartel de la Guardia Civil de Moreda localizaron el sábado al hombre, en estado ebrio, en las inmediaciones de la vivienda

Efectivos de la Guardia Civil en los concejos de Aller y Grado llevaron a cabo el pasado fin de semana, con apenas unas horas de diferencia, sendas detenciones de dos individuos por supuestos delitos de violencia de género hacia sus parejas. La primera de las alertas la dio una de las propias víctimas, la vecina de Aller que llamó al teléfono de emergencias de la Benemérita (el 062) para pedir ayuda ya que, según relató, su pareja se encontraba en el exterior de su vivienda y amenazaba con «prenderle fuego a la casa con ella dentro», según relataron ayer fuentes oficiales de la Guardia Civil. Nada más recibir el aviso, una patrulla del puesto de Moreda se presentó en el lugar y pudo localizar al supuesto autor de las amenazas en las inmediaciones de la casa. Se encontraba «en estado de embriaguez», apuntaron las mismas fuentes. Los agentes procedieron a su detención y posteriormente fue puesto a disposición judicial acusado de un delito de violencia de género.

El otro suceso de estas características en el que tuvo que intervenir la Benemérita ocurrió en Grado. Allí, un hombre fue arrestado después de que la central operativa de la Guardia Civil recibiera una llamada telefónica en la que el comunicante avisaba de que se estaba produciendo una «fuerte discusión» en una vivienda de la citada localidad. Fueron agentes del puesto de Somiedo los que se trasladaron hasta el lugar indicado por esa persona y pudieron comprobar los hechos. La mujer denunció que su marido la había golpeado y tirado al suelo en repetidas ocasiones. También relató a los guardias que había sido objeto de numerosos insultos y que el hombre la había llegado a amenazar de muerte.

Según datos del Observatorio de Violencia del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) referidos al año pasado, de los 963 hombres que fueron enjuiciados en Asturias en 2016 como agresores de sus parejas, 258 quedaron libres de cargos. Los expertos relacionan este elevado número de absoluciones judiciales con la de renuncias de las víctimas a testificar contra su agresor. De hecho, 466 asturianas se acogieron en 2016 a la dispensa a no declarar. Una cifra de renuncias que creció un 24,3% en un año y que sitúa al Principado como la región con tasa más alta de víctimas que se niegan a declarar contra sus agresores. Es algo que hace el 17%.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate