Matemáticas útiles para la vida diaria

Por la izquierda, Itziar García, Ana Belén Ramos y Luis Rodríguez, en el Área de Didáctica de la Matemática. Faltan Ángela Blanco y Patricia Díaz, docentes también de Secundaria.
Por la izquierda, Itziar García, Ana Belén Ramos y Luis Rodríguez, en el Área de Didáctica de la Matemática. Faltan Ángela Blanco y Patricia Díaz, docentes también de Secundaria. / PABLO LORENZANA
  • «En el currículo se pide que los alumnos identifiquen sucesos y sean capaces de diferenciar lo seguro de lo posible y de lo imposible», explica Luis Rodríguez

Utilizar un razonamiento matemático para solucionar problemas de la vida cotidiana. Eso es la competencia matemática y hacia ese enfoque está orientado el currículum en Primaria y Secundaria. Lo que se busca, ante todo, es que esta asignatura se vea útil fuera del aula y ya hay docentes que están trabajando con conceptos como la incertidumbre y el azar. Sin embargo, hasta ahora no se había hecho con la imprecisión. Cinco profesores del Departamento de Estadística e Investigación Operativa y Didáctica de la Matemática de la Universidad de Oviedo creen que, dentro de esta línea, es bueno que los alumnos empiecen a trabajar con ese término.

«En el currículo se pide que los alumnos identifiquen sucesos y sean capaces de diferenciar lo seguro de lo posible y de lo imposible», explica Luis Rodríguez. «Sin embargo, no es tan sencillo. Lo que puede ser seguro para uno, puede ser posible para un segundo o imposible para un tercero. Están empezando a manejar conceptos que no están tan claros».

Por eso, este grupo (formado por los profesores Itziar García Honrado, Ana Belén Ramos Guajardo, Luis Rodríguez Muñiz, Ángela Blanco Fernández y Patricia Díaz Díaz -estas dos últimas profesoras también de Secundaria-) ha elaborado una propuesta con diferentes actividades y ahora pretende realizar la experiencia en un centro escolar. «No queremos cambiar el currículum, sino que los alumnos se acostumbren a manejar en clase de Matemáticas situaciones que son imprecisas y tengan herramientas para ello. No proponemos tanto dar clase de lógica difusa -añaden-, como utilizar conceptos que se usan en la lógica difusa para ir aproximándolos a esa realidad. Nos parece muy útil».

Ponen algunos ejemplos. En Primaria se habla de un día soleado, algo que también aparece en Conocimiento del Medio. «¿Y qué es? ¿Cómo se clasifica? Va en función de la cantidad de luz, de las nubes que haya...». En este sentido, plantean iniciar a los niños en actividades sencillas, como colocar puntos más cerca del sol o de las nubes, lo que demuestra lo diferentes que son las apreciaciones. «Parece que con conceptos como nublado no puedes hacer nada, pero queremos demostrar que sí se pueden hacer cosas, que hay más posibilidades que la lógica binaria, aquella que clasifica los acontecimientos en verdadero o falso. Hay grados intermedios».

Probabilidades en el fútbol

Existen otras aproximaciones a la imprecisión: cuánto de alta es una persona o qué probabilidad hay de que un equipo gane a otro en la Liga de Fútbol. «No está nada claro que uno le asigne la misma probabilidad que otra persona. Es aquí donde aparece el concepto que llamamos probabilidad subjetiva, que depende de la cantidad de información que uno tenga». «Si no sabes absolutamente nada de este deporte -ejemplifica Luis Rodríguez-, puedes creer que es igual ganar que empatar y que perder, pero uno que sabe un montón y está leyendo todo el día los diarios deportivos, será capaz de precisar mucho más quién va a ganar de los dos equipos. Con una serie de modelos matemáticos establecidos y desarrollados para otras situaciones, empezamos a trabajar este tipo de ideas».