Una sentencia cuestiona que los ayuntamientos puedan prohibir los circos con animales

Elefantes haciendo el pino en pleno espectáculo circense.
Elefantes haciendo el pino en pleno espectáculo circense. / REUTERS
  • El fallo, que puede sentar jurisprudencia, defiende que la medida escapa a las competencias de una administración local y crea precedente para unos 300 municipios, varios de ellos de Asturias

En Asturias la prohibición es reciente. No es general, pero parece estar bastante asumida, de modo que ya se ha empezado a disociar la vida bajo la carpa de las trompas, las garras, las crines y las zarpas. También las carcajadas abiertas del sufrimiento silencioso del animal cautivo. En Aller se remonta a 2014. En Oviedo y otros concejos como Valdés o Llanes el precepto municipal para espectáculos circenses no llegó hasta 2015 y en Gijón entró en vigor hace ahora justo un año. En Avilés el Ayuntamiento no ha sometido a votación el caso, pese a las protestas, mientras su vecino Castrillón sentenció hace tiempo a favor de los animales. Y justo cuando la tendencia parecía ir en alza -hace menos de tres meses también se sumó Madrid-, una sentencia rompe con ella. En Priego, la localidad cordobesa que, en 2010, fue la primera de la provincia en convertirse en ciudad sin circos con leones, caballos, elefantes, osos y demás familia de cuatro patas, acaba de hacerse pública una sentencia que ha fallado a favor de la Asociación de Circos Reunidos de España. Dicho de otro modo, una sentencia que echa por tierra la prohibición aprobada por unanimidad por el pleno de la corporación.

El fallo, que podría sentar jurisprudencia e ir quebrando, una por una, cada decisión municipal contra el uso de animales en espectáculos, esgrime, precisamente, que los ayuntamientos no tienen competencias en ese tipo de actividades, algo, asegura el juez, «que solo puede hacer el máximo organismo institucional». Es decir, el Congreso de los Diputados.

Así lo explicaba ayer el propietario del Circo Roma, Ricardo Dola, quien recuerda cómo, tras las numerosas prohibiciones que se les estaban planteando en muchos municipios españoles, varios circos decidieron constituirse en asociación y requerir los servicios de un gabinete jurídico para dar la batalla en los tribunales.

La acción, de momento, parece haberles salido rentable. Ya que de llegarse a dar una nueva sentencia, pudieran ambas constituirse en doctrina y sentar un precedente para justificar otros casos similares.

En total ahora mismo hay unos 300 municipios que podrían ver caer sus decisiones municipales, convirtiendo los votos de la mayoría en papel mojado. Y es que son ese número de ayuntamientos los que han aprobado mociones similares.

De momento, ya se sabe que el de Madrid, que entró en esa lista a finales de diciembre de 2016, ya ha solicitado copia de la sentencia al consistorio de Priego, que dicho sea de paso, fue condenado a pagar las costas del juicio. Y mientras el debate sigue el Circo Roma ya ha celebrado, con la sentencia a favor en la mano, varias funciones diarias desde el viernes, consiguiendo completar el aforo.