Julio Rodríguez:«Ahora el Ejército tiene una sociedad a la que sirve»

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Protesta en la homenaje a la UMD. / Mario Rojas.

  • El militar de Podemos protagoniza un homenaje a la Unión Militar Democrática, no exento de protestas

El Ayuntamiento de Oviedo se unió este viernes, con el alcalde Wenceslao López a la cabeza, al homenaje organizado por la asociación Tertulias en Llanes a la memoria de la Unión Militar Democrática, agrupación clandestina que se opuso a la dictadura franquista desde dentro del Ejército y que se autodisolvió tras la reinstauración democrática.

El acto, celebrado en el Teatro Filarmónica, no ha estado exento de polémica. Por una parte, porque un individuo interrumpió las intervenciones con un megáfono a través del cual acusó al exjefe de Estado Mayor de Defensa y miembro de Podemos Julio Rodríguez de tener «las manos manchadas de sangre» por «un millón de seres humanos matados en Libia». Por otra, porque responsables del Partido Comunista de Asturias organizaron una concentración de protesta a las puertas del teatro, lo que hizo que hubiera miembros de Izquierda Unida fuera y dentro de la sala, con objetivos muy distintos.

El espontáneo fue expulsado por el servicio de seguridad de la organización y puesto a disposición de la Policía Local, mientras que la oposición en la calle fue contestada por Julio Rodríguez como una expresión de «la caverna».

El exmilitar defendió que «hay que cultivar la memoria» y dijo que «el Ejército tiene ahora una sociedad a la que sirve y antes no la servía», así como que «tuvo que llegar una mujer al Ministerio de Defensa», Carme Chacón, para expresar reconocimiento a antiguos militares de la UME.

Uno de ellos, José Ignacio Domínguez, cree, no obstante, que «queda pendiente resolver el problema del olvido como consecuencia de los pactos del 77, en donde se decidió borrar de la historia lo ocurrido durante el franquismo» y recordó que «cuando ya éramos ciento y pico, en Madrid y Barcelona nos detuvieron a catorce y nos expulsaron a nueve. Con la llegada de la democracia no se atrevieron los políticos a reintegrarnos en el Ejército para no molestar a las cúpulas».