Muere Manuel Crespo, histórica figura de la pediatría asturiana

Manuel Crespo.
Manuel Crespo. / Marieta
  • Dirigió durante 33 años el área pediátrica del HUCA, fue decano de Medicina y catedrático. «Se nos ha ido una figura inmensa», lamentan Julio Bobes y Juan López Arranz

La sanidad asturiana ha perdido a un histórico. El médico Manuel Crespo Hernández, que dirigió el servicio de Pediatría del HUCA durante más de tres décadas, falleció el miércoles a los ochenta años de edad. Crespo había nacido el 29 de diciembre de 1936 en la localidad salmantina de Carbajosa de la Sagrada, pero desarrolló toda su vida profesional y académica en Asturias, donde llegó a ser decano de la Facultad de Medicina, catedrático de Pediatría por la Universidad de Oviedo y también miembro numerario de la Real Academia de Medicina del Principado de Asturias. Precisamente ayer, su presidente, el psiquiatra Julio Bobes, recordaba a su antiguo profesor: «Ir a sus clases ha sido un privilegio. Sabía cómo enganchar a los alumnos, tenía un gran atractivo como docente, pero también como investigador y como pediatra. Se nos ha ido una figura inmensa», indicó.

El doctor Crespo formó a cientos de pediatras asturianos y su persona era muy respetada tanto dentro como fuera de la región. Durante años presidió la Comisión Nacional de la Especialidad de Pediatría en el Sistema Nacional de Salud. «Era un profesor con gran carisma», señaló Bobes, quien se considera afortunado por haber «tenido el privilegio de asistir a sus clases. Eran una auténtica maravilla». Quien también se refirió a la importancia del trabajo que realizó Manuel Crespo en la medicina asturiana fue el exrector de la Universidad de Oviedo y exdecano de Medicina, el estomatólogo Juan Sebastián López Arranz. «Manolo parecía una persona seria y algo distante, pero era todo lo contrario. Se entregaba al cien por cien en todo lo que hacía, que fue muchísimo».

Funeral, hoy, en Oviedo

El discurrir profesional y personal de Crespo y López Arranz tuvo «felices puntos de encuentros, que se convirtieron en una profunda amistad», recordaba ayer este especialista. Crespo llegó a Asturias en 1974 como agregado de Pediatría, lo que equivaldría ahora a la figura de catedrático y sacó la plaza de jefe del departamento de Pediatría del entonces Hospital Covadonga, donde se ubicaba el área de Maternidad. Fue catedrático, decano, investigador y profesor. En Oviedo formó una nutrida familia junto a su mujer, María Rosa Marcos Rodríguez. Deja cuatro hijos: María, Manuel, Nacho y David y ocho nietos, que hoy, a las cinco de la tarde, le darán el último adiós en un funeral que se celebrará en la iglesia del Corazón de María, en Oviedo.