El Comercio

El Principado registra seis abortos al día

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Modesto Rey, presidente de la Sociedad Norte de Contracepción, y María González, ginecóloga y vicepresidenta del primer Congreso de la SNC, que se celebra hasta hoy en Oviedo. / DANIEL MORA

  • Uno de cada cuatro embarazos en la región es interrumpido de forma voluntaria y en casi el 42% de los casos no era la primera vez

  • Las estadísticas constatan un repunte entre las menores de 19 años y las mayores de 40

Una de cada cuatro asturianas que quedó encinta acabó interrumpiendo de forma voluntaria el embarazo en 2015. Según las estadísticas referidas a ese año, el último del que se tienen datos oficiales, lo hicieron 2.202, lo que da una media de seis abortos diarios en el Principado. La cifra arroja una tasa de casos por mil mujeres de 12,5, dos puntos superior a la media nacional. Asturias se sitúa así como la cuarta comunidad autónoma con más interrupciones del embarazo tras Baleares, Cataluña y Madrid.

Son datos que ayer expuso María González, ginecóloga del Hospital de Jarrio y vicepresidenta del comité organizador primer Congreso de la Sociedad Norte de Contracepción (SNC), en la apertura de unas jornadas en las que se han inscrito 135 profesionales sanitarios.

El presidente de la SNC, Modesto Rey, señaló también otra particularidad de las asturianas. Al contrario de lo que ocurre en el conjunto de España, aquí, en los últimos años, la tasa de abortos por embarazo entre las mujeres de las denominadas 'edades extremas' -menores de 19 años y mayores de 40- no solo no disminuye sino que «tiende a incrementarse ligeramente».

Es un hecho que la mayor parte de las adolescentes que quedan embarazadas de forma involuntaria en la región acaban abortando. Mejorar la prevención con ese colectivo -porque cerca del 30% reconoce no utilizar ningún método anticonceptivo- «nos daría mucho margen para reducir el número de interrupciones voluntarias del embarazo», apuntó la ginecóloga de Jarrio. María González señaló otro grupo de población «sobre el que podemos trabajar para reducir esta tasa». Se trata de aquellas mujeres que se someten a más de un aborto a lo largo de su vida. En 2015, casi el 42% de las que recurrieron a métodos quirúrgicos o farmacológicos para interrumpir el embarazo habían pasado previamente por esa situación. «Ya nos habían dado un toque de atención».

De los 2.202 abortos practicados en el Principado en 2015, las estadísticas constatan que el 76,6% eran de nacionalidad española. Casi un 14% procedentes del continente americano y un 7% de otros países europeos. «Esta comunidad siempre ha tenido un acceso más fácil al aborto, pero en los últimos años se ha apreciado un descenso en el número de mujeres que proceden de fuera», señaló Modesto Rey.

No hubo efecto llamada

Desde 2011 también desciende de forma sistemática en el conjunto del país la tasa de interrupciones del embarazo. Eso demuestra, señaló Rey, que «los agoreros se equivocaron» y que la ley aprobada por el Gobierno de Zapatero en 2010 no produjo «un efecto llamada. Las mujeres no han abortado más sino que lo han hecho en condiciones de mayor seguridad». El presidente de la Sociedad Norte de Contracepción -entidad creada en 2015 y que engloba a Asturias, Cantabria y Castilla y León- no ocultó su asombro por el hecho de que el Principado tenga una tasa de interrupciones del embarazo tan elevada cuando, según él, se encuentra en una situación «privilegiada» en lo que se refiere a prestaciones sanitarias y centros de planificación familiar. En Asturias hay cinco (en todas las áreas sanitarias excepto en la I, II y VI). Y en esto también marca diferencias. Porque, señaló Rey, el panorama general en España es el de un territorio en el que priman las desigualdades a la hora de tener acceso a una atención a la salud sexual y reproductiva adecuada, universal y gratuita. Y así, puso de manifiesto, tener acceso o no a todos los métodos anticonceptivos depende en muchos casos «de la comunidad autónoma o la provincia en la que se resida; y dentro de ésta, a qué área sanitaria se pertenezca». Eso, aseguró, «vulnera la ley» y requiere urgente solución.

Otro aspecto sobre el que se habló ayer fue el de la objeción de conciencia. Para Rey, la elevada tasa de médicos que se niegan a realizar un aborto «no es real» y responde a otros motivos que no son estrictamente ideológicos. «Sabemos que en muchos servicios en los que la objeción es masiva ésta no se produce porque todos ellos tengan un problema de conciencia sino porque nadie quiere ser señalado y porque muchas veces se interpreta como una sobrecarga de trabajo para la que no se han dado recursos adicionales».

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