El Comercio

El Principado mantiene las ocho áreas sanitarias de Asturias

Francisco del Busto presenta el documento en la Federación Asturiana de Concejos. .
Francisco del Busto presenta el documento en la Federación Asturiana de Concejos. . / ÁLEX PIÑA
  • La Consejería de Sanidad descarta modificaciones en la nueva Ley de Salud «para evitar fricciones y posicionamientos políticos»

El anteproyecto de Ley de Salud que elabora el Gobierno regional no contempla tomar decisiones para reordenar el mapa sanitario de Asturias, dividido en ocho áreas, y no incluye propuestas de modificación del diseño actual.

Pese a que el Ejecutivo regional venía anunciando desde la legislatura pasada la remodelación del actual mapa, la Consejería de Sanidad ha optado por omitir este asunto "para evitar fricciones y posicionamientos políticos que podrían impedir un objetivo mucho más amplio y más importante para la ciudadanía".

Así lo ha señalado el consejero de Sanidad, Francisco del Busto, que hoy ha presentado este documento a la Federación Asturiana de Concejos de Asturias (FACC) y ha pedido "altura de miras sea denominador común a la hora de valorar y de realizar al texto".

El anteproyecto, que empezará a tramitarse en los próximos meses, consolida, según Del Busto, el derecho universal a la sanidad para todos los residentes en el Principado y amplía sus garantías de información, transparencia, acceso a los servicios y prestaciones y autonomía de decisión sobre sus necesidades de atención.

Así, el texto garantiza a todas las personas la atención en situación de urgencia y emergencia y cuando la preservación de la salud pública lo requiera al margen de su situación administrativa y a las personas extranjeras menores de edad y a las mujeres extranjeras embarazadas se les garantizará la asistencia sanitaria.

Además, ha destacado que cuenta con un enfoque integral, orientado no sólo a la atención sanitaria, sino también a la prevención de la enfermedad, la protección de la salud y la promoción de hábitos saludables.

El objetivo, ha añadido, es "mantener y consolidar el desarrollo de un modelo sanitario universal, de calidad, equitativo y sostenible, con la mayor capacidad de prestaciones y servicios" en el que los ciudadanos sean el centro de referencia y que requiere "de una gran implicación de los profesionales y una óptima gestión de los recursos humanos y materiales".

Según el consejero, la norma también pretende fortalecer la confianza de los usuarios en la sanidad dado que la exigencia de transparencia en los servicios públicos "es también trasladable a los servicios sanitarios y al día a día de la tarea asistencial".

Para Del Busto, "una información ajustada a las expectativas de la ciudadanía ayuda a fortalecer la confianza, mientras que la desinformación y las dudas generan desconfianza y debilitan la credibilidad".

El consejero ha advertido además que algunas de las amenazas de la sanidad pública española pasan por la disponibilidad de tecnologías diagnósticas y terapéuticas de alto coste de adquisición y mantenimiento, así como la dificultad para disponer de facultativos en numerosas especialidades, derivada de una incorrecta planificación de la formación especializada desde hace años.

No obstante, ha considerado que el Sistema Nacional de Salud tiene "recursos e imaginación" para superar las dificultades gracias a la fuerza del aprecio de los ciudadanos y el empuje de los profesionales, "y eso es una garantía para que cualquier gobierno pueda tomar las medidas necesarias".

Temas

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate