Los aludes cierran carreteras en Asturias, que recibe un nuevo frente polar

El acceso al puerto de San Isidro desde Asturias, cortado por un alud./M. Varela
El acceso al puerto de San Isidro desde Asturias, cortado por un alud. / M. Varela

La Aemet pronostica un empeoramiento del tiempo para hoy y mañana, con nieve a partir de los 300 metros de altitud | Tres puertos están cerrados para todo tipo de vehículos

RAMÓN MUÑIZ / MARTA VARELA GIJÓN.

Una cascada de aludes continúa este sábado el paso a parte de las carreteras y rutas de alta montaña de la región. Unas dos horas ha durado abierto el acceso al puerto San Isidro desde Asturias. Sobre las dos de la tarde La nieve acumulada en la zona de las viseras, Río Frío, caía a la carretera impidiendo el tráfico.

Los accesos que se abrieron sobre la once y media de la mañana vuelven a estar intransitables aunque se espera que sea provisionalmente. Desde el primer momento se advertía que se circulase con precaución por la acumulación de nieve.

En la jornada de ayer San Isidro (Aller), Ventana (Teverga), Tarna (Caso) y Riera (Somiedo) estaban afectados. En Ponga seguían cayendo neveros a la carretera al pueblo de Viboli, pero el trabajo de los operarios permitió despejar el acceso a Viego y el resto de pueblos. La quitanieves limpió la carretera entre Tielve y Sotres, pero ante el riesgo de nuevas avalanchas, se mantuvo cerrado el tramo. En Río Aller se prohibió el pastoreo para evitar mayores problemas. El Parque Nacional de los Picos de Europa por su parte balizó el paso a la Ruta del Cares, impracticable por dos aludes en los parajes de Cuarmada y La Raya (Cabrales). También dio aviso del peligro que supone utilizar en estas condiciones el paso por la canal del Texu, acceso peatonal a Bulnes desde Poncebos.

Son los prolegómenos de una situación que hoy se prevé más cruda. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) se vio obligada el sábado a emitir un aviso por «un empeoramiento en las predicciones por nieve». Según sus cálculos, existe entre un 40 y un 70% de probabilidades de que hoy, a partir de las once de la mañana, empiece a cuajar un manto de tres centímetros de espesor en la zona central y los valles mineros, por encima de los 300 metros de altitud. Es un umbral que podría teñir de blanco, por ejemplo, El Naranco entero hasta su falda.

En la zona suroccidental el pronóstico anticipa siete centímetros de espesor a partir de los 500 metros de altitud, llegando a los quince en cotas de mil metros. Por poner una referencia, Degaña se sitúa en los 860 metros. En la cordillera y Picos de Europa los quince centímetros de manto se acumularían ya desde los 700 metros, cota que se ubica ligeramente por encima de Felechosa.

La situación puede volver a dificultar las comunicaciones en Asturias y su conexión con la Meseta. De momento, según la información del 112 Asturias, hay tres puertos cerrados a todo tipo de vehículos (Tarna, San Lorenzo y Ventana) y es necesario el uso de cadenas para circular por el puerto de Somiedo. También están cerradas seis carreteras secundarias y otras siete precisan cadenas. En cuanto a la conexión ferroviaria Asturias-León, se recuperó este sábado tras seis días suspendida por la acumulación de nieve en las vías.

Más información

Aludes en el Cares

Los avisos de la Aemet, que se prorrogan al lunes, se unen al riesgo de aludes. Desde el viernes los especialistas consideran que en Picos de Europa hay un peligro entre «fuerte» y «muy fuerte» de registrar aludes de tamaño «grande», calificación que define a los desprendimientos capaces de «enterrar y destruir un vagón de tren, un camión muy grande, varios edificios o una parte del bosque». Según la escala europea que se maneja, en la situación actual las avalanchas atraviesan «zonas planas a lo largo de una distancia mayor de cincuenta metros y puede llegar al fondo del valle».

Son cálculos que se han hecho realidad ya en la Ruta del Cares. «Hacía tiempo que no la cerraban por nieve», evoca el alcalde de Cabrales, Francisco González. «Algo de atractivo tenía en el puente de Carnaval, pero aquí dependemos del tiempo; toca paciencia y resignación», agregaba.

El corte irá para largo. El desfiladero exige trabajar a mano para despejar el paso, cosa ahora harto peligrosa. «Hay que dejarlo un tiempo para ver cómo evoluciona, pues hay riesgo de nuevos movimientos en masa aún sin tocarlo», explicaban fuentes de la Consejería de Medio Ambiente. Hasta el lunes no se estudiará pues «hay mucho riesgo de nuevas avalanchas aquí y en otros puntos de la senda». Estas canales descienden casi en vertical desde los 1.000 a 1.500 metros de altitud, con mantos de nieve de dos metros de espesor en la parte superior. Solo cuando la situación se estabilice y se descarten todos los riesgos, la idea del Parque es abrir un sendero sobre la nieve o el hielo de los aludes, abriendo un talud en contrapendiente y hacia el interior de la acumulación.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos