De alimañas a especie protegida

'Molina', en 2016, subida a un aladierno y 'Tola', en una imagen de 2009, justo antes de hibernar. /  FOA
'Molina', en 2016, subida a un aladierno y 'Tola', en una imagen de 2009, justo antes de hibernar. / FOA

Prepara también un acto de homenaje a más de un centenar de personas por su contribución a la recuperación de la especie Una muestra de la Fundación Oso de Asturias repasa la evolución de los plantígrados

LAURA MAYORDOMO GIJÓN.

Se estima que la población de oso pardo en la cordillera Cantábrica se sitúa en la actualidad entre los 230 y los 260 ejemplares. Su número no ha hecho más que aumentar desde la década de los 90 del siglo pasado. 25 años en los que también ha ido creciendo la Fundación Oso de Asturias que, para conmemorar tal efeméride, prepara una exposición que abordará el pasado, el presente y el futuro de la especie. Se inaugurará el próximo lunes en la sede del Ridea, en Oviedo, donde se podrá visitar hasta el 5 de noviembre, iniciando entonces un periplo por otras ciudades y los principales municipios oseros de la región.

Habrá en la muestra un apartado especial para 'Paca' y 'Tola', rescatadas después de que cazadores furtivos mataran a su madre y que llevan 21 años en el cercado de la Fundación, en el límite de los concejos de Proaza y Santo Adriano al que, hace tres años, también llegó 'Molina'.

Fecha y lugar
Del 16 de octubre al 5 de noviembre, en el patio de columnas del Real Instituto de Estudios Asturianos (Ridea), en la plaza Porlier de Oviedo.
Horario
De 11 a 14 y de 16 a 21 horas.
Itinerante
Una vez se clausure en Oviedo, durante dos años la mayor parte de la exposición se llevará a las principales ciudades así como a los concejos oseros de la región.
Charlas
Además de visitas de escolares, se organizarán conferencias de expertos en los colegios y las casas de cultura de los municipios donde se instale la muestra.

La mayor parte del material que se podrá ver en la exposición 'Osos' es inédito. El hilo conductor es la evolución del oso, de la percepción social y de la protección de la especie desde el siglo XIX hasta nuestros días. Se mostrarán por ejemplo los instrumentos utilizados en el mundo rural para ahuyentarlos, para proteger las colmenas de sus garras o para darles caza -con lanzas o cepos- en aquellos tiempos en que eran considerados una alimaña. También se podrán ver esqueletos, huellas y publicaciones de la época.

Habrá, asimismo, juegos interactivos para poner a prueba los conocimientos de los visitantes sobre los osos. Y un 'photocall' en el que inmortalizarse al lado de los más bellos ejemplares de oso pardo cantábrico. También se proyectará un vídeo de unos cinco minutos de duración que combina imágenes de osos en libertad tomadas a lo largo de este año en los montes asturianos con otras más antiguas.

La Fundación Oso de Asturias también trabaja en la organización de un acto que pretende ser un homenaje a «todas las personas que contribuyeron a la recuperación de la especie», explica su director, Nicanor Fernández. Aún no tiene fecha fijada, pero servirá para agradecer la labor del personal de la Guardería, del Seprona, la Fiscalía de Medio Ambiente, la Universidad y las administraciones.

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