«Todavía no he visto un documento que me acredite que existe brecha salarial»

«Todavía no he visto un documento que me acredite que existe brecha salarial»
Ángel Luis Campo, en su despacho de la Audiencia Provincial. / Á. PIÑA
Ángel Luis Campo, magistrado de la sala cuarta de la Audiencia Provincial de Asturias

«En España la cárcel no rehabilita, enseña a delinquir», dice el juez, que el próximo mes se incorporará a la Audiencia Provincial de Madrid

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

Con tres décadas de carrera judicial a sus espaldas, Ángel Luis Campo (Oviedo, 1960) se reconoce «desilusionado» con la Administración de Justicia. «Se podía hacer mucho más y no se hace», lamenta. Durante años juez de Familia en Oviedo y Gijón, en febrero de 2016 se incorporó a la sala cuarta de la Audiencia Provincial de Oviedo y en un mes estrenará destino: la sección 24 de la Audiencia Provincial de Madrid, especializada en Derecho de Familia. «Me voy para recuperar la ilusión».

-Casos como el del niño de Almería o el de Diana Quer avivan el debate sobre la prisión permanente revisable. Desde el punto de vista judicial ¿es un instrumento adecuado?

-Siempre he dicho que la prisión tiene que tener una función, que es la rehabilitación. La revisión de la pena conlleva que el preso tiene que estar rehabilitado. Pero el Estado, que es quien tiene que poner los medios, no los pone. Mientras no se arregle eso no hacemos nada. Es difícil que alguien por sí mismo se rehabilite.

-¿Fracasa el sistema penitenciario?

-En España la prisión no rehabilita sino que enseña a delinquir.

-¿Qué me dice de la masiva movilización del 8-M?

-Yo es que creo que las movilizaciones no sirven para nada. Es el día a día, la educación, las leyes... Es el Estado el que debe buscar esas desigualdades y ponerles freno. Y suprimirlas para todos. Para las mujeres y para los hombres.

-Nunca he oído hablar de techo de cristal para los hombres...

-Es un problema de puestos de libre designación. Uno no tiene que estar en un puesto por ser hombre o mujer, sino porque valga. Hay que valorar los méritos. ¿Por qué en un consejo de administración tiene que haber la mitad de hombres y mujeres si todas ellas son válidas y los hombres son un desastre? Al final el mensaje que trasciende a la sociedad es que estás ahí por ser mujer, no porque valgas.

-¿Tampoco se cree la brecha salarial?

-Yo todavía no he visto un documento que me acredite que existe. Hay problemas de promoción laboral, que es distinto. Todavía no he visto una nómina que diga: un hombre ejerce este puesto, una mujer éste, que el encabezamiento de los libramientos sea igual y los salarios distintos.

-Quizá no en la función pública, pero ¿no cree que es posible en el sector privado?

-Yo no lo he visto. Y, si existe, ¿por qué no hay denuncias? Porque eso es delito, es discriminatorio. Ojo, yo no hablo de brecha salarial sino de promoción laboral, que es distinto. ¿Que los hombres promocionan más que las mujeres? Eso es porque lo permiten los convenios y las leyes, que es lo que hay que cambiar y para eso hay paridad en el Congreso y una mujer es ministra de Trabajo, ¿no? Estoy de acuerdo en la igualdad, pero igualdad para todos y para todo, no para lo que me interese.

-En las cuestiones de guarda y custodia, ¿es urgente una ley nacional?

-Una ley nacional y una jurisdicción especializada en familia. En Asturias, la mitad de la población no tiene derecho a un juzgado especializado y tiene difícil acceder al equipo psicosocial. Además, éste está tardando un año y medio en tener un informe. Estamos a la cola en muchas cosas menos en puntos de encuentro. Fuimos de los primeros en tener reglamento. Hay cinco, funcionan bastante bien y abarcan todo el territorio.

-Defiende que los chavales reciban formación en los centros escolares sobre separaciones y divorcios.

-Habría que educarles para saber enfrentarse a estas situaciones. Es una realidad que los adultos nos separamos y divorciamos y no estamos preparados ni educados para ello. Se hace mucha mediación escolar, pero luego en los conflictos no se utiliza. En Asturias llevamos diez años formando mediadores, pero sigue siendo la gran desconocida. Hay un reglamento, pero está en un cajón.

-¿En qué porcentaje de casos se recurre a la mediación?

-Muy poco. Es una figura que no se conoce.

-¿La recomienda?

-Siempre. En todos los casos. La mediación no se puede imponer, es voluntaria, pero todos deberían ir a las sesiones informativas para saber qué es y lo que conlleva. No perjudica recurrir a ella antes de llegar al proceso judicial. Y se puede ir a las dos vías.

-¿Están amparados los menores?

-En cada comunidad, todos los organismos que intervenimos con ellos tendríamos que estar coordinados. Habría que crear la Mesa del Menor, donde, ante un conflicto, nos sentásemos Ayuntamiento, Educación, Justicia, Medicina, Fiscalía, etcétera para coordinarnos y solucionarlo.

-¿Qué fue del protocolo de actuación en los colegios con alumnos de padres separados o divorciados?

-Se está aplicando de hecho, pero no se quiere aprobar como protocolo ni asumir por la consejería.

-¿Por qué razón?

-Pregúnteselo a ellos, yo no lo sé. Trabajé con el servicio de inspección en su elaboración y las dos partes quedamos bastante contentas con el resultado. En otras comunidades existe, pero no sé por qué en Asturias hay cosas que no se pueden tocar.

-¿Y eso qué consecuencias tiene?

-Pues niños a los que se cambia de colegio por la voluntad de uno de los progenitores, que se impidan las notificaciones de documentación a uno de los progenitores, que haya conflictos en las fiestas escolares...

Vivienda y alimentos

-Es un firme defensor de la custodia compartida.

-Yo digo que la custodia compartida, siempre. Ahora, ¿qué tiempo tiene que estar con cada progenitor? Pues según cada caso. Compartir no significa dividir al cincuenta por ciento, sino que los dos trabajan con un mismo objetivo: el futuro de su hijo.

-¿El principal problema es quién hace uso de la vivienda familiar?

-El principal problema es que se quiere resolver todo a la vez. Se mezcla casa con dinero y con hijos. Y no se puede hacer. El segundo problema es que la vivienda hoy en día es un bien muy costoso y no puede estar inmovilizado hasta que el niño sea mayor de edad. Lo que hay que garantizarle es un derecho a una vivienda digna, pero no a un vivienda concreta.

-¿Cuál es el criterio respecto a las pensiones alimenticias para los hijos mayores de edad?

-Ahí lo que estamos diciendo es que cuando no hay dedicación a sus obligaciones, como el estudio o la búsqueda de trabajo, no hay que mantenerlos a la sopa boba. Ahora se está potenciando al 'ni-ni'.

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