Aparecen tres delfines muertos en la costa asturiana en el mismo día

Personal de Salvamento intenta socorrer al delfín que llegó a la playa de la Concha de Artedo.
Personal de Salvamento intenta socorrer al delfín que llegó a la playa de la Concha de Artedo. / E. C.

Dos de los ejemplares llegaron vivos a la Concha de Artero y la ensenada de La Moral, mientras que el tercero quedó varado en Tazones

DAVID SUÁREZ FUENTE TAZONES / CUDILLERO.

La costa asturiana fue el escenario ayer de un suceso muy inusual. Tres delfines fallecieron en diferentes partes del litoral. En concreto, en los concejos de Cudillero, Ribadedeva y Villaviciosa. Los ejemplares aparecidos en los dos primeros aún estaba vivos cuando llegaron a la costa, aunque finalmente no lograron sobrevivir. Por su parte, el delfín encontrado en la localidad maliaya de Tazones ya había muerto cuando fue hallado. Un grupo de niños localizaron el cadáver del mamífero marino flotando en el mar. Lo acercaron a la costa con la ayuda de una cuerda. Técnicos de la Guardería Rural del Principado se encargaran de analizar los restos del delfín. Par ello, recogieron muestras del animal en el propio arenal. El cetáceo fue retirado de la arena y trasladado al Acuario de Gijón. Respecto al ejemplar aparecido en la playa pixueta de la Concha de Artedo, un delfín común de más de dos metros de longitud, presentaba «unas incisiones extrañas», tal y como explicó a este periódico el presidente de la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (Cepesma), Luis Laria, quien pudo observar las características del animal a través de varias fotografías.

Y es que Cepesma no pudo hacer la necropsia ni a este ni a los otros dos delfines, ya que fue el Principado quien se encargó de ellos. «Irán a parar al vertedero», manifestó enfadado Laria, quien aseguró que «no se está haciendo nada por salvar a los animales varados». El cetáceo que llegó a Cudillero estaba ensangrentado y las incisiones que presentaba podrían haber sido causadas por un arpón de pesca submarina, por lo que la necropsia es esencial para esclarecer las causas de la muerte.

El ejemplar de la Concha de Artedo quedó atrapado en una zona rocosa de la playa, y tuvo que ser trasladado hasta el arenal por los propios socorristas que, cuando llegaron a la playa, en torno a las once de la mañana, se encontraron con el delfín fallecido, por lo que avisaron al Servicio de Emergencias. Por su parte, el joven delfín varado en la ensenada de La Moral, en Ribadedeva, fue el primero en quedar atrapado con vida en la costa «desde que Cepesma dejó de hacer la red de varamientos nadie hace nada», insistió Laria. «El Principado los ha dejado morir», subrayó el responsable de Cepesma.

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