Apuntalan el sótano del HUCA para cambiar un equipo que pesa 1.400 kilos en Radiología

El sótano del HUCA, apuntalado con vigas. / E. C.

Sanidad descarta que sea un problema de estructura y afirma que se trata de «reforzar la seguridad de forma puntual»

LAURA FONSECA GIJÓN.

El recambio de la bobina de una de las resonancias magnéticas nuclear del HUCA obligó a apuntalar parte del sótano del hospital. En concreto, las vigas fueron instaladas en la planta menos dos, próxima a la zona de vestuarios del personal y por donde suelen circular los robots que distribuyen las comidas y medicamentos. La decisión se adoptó como medida de seguridad y precaución al tener que instalar en la planta superior al sótano, en el área de Consultas Externas, el citado equipo de radiología que pesa más de 1.400 kilos.

El refuerzo de esta planta, apuntalada con decenas de vigas, preocupó a los trabajadores de La Cadellada que difundieron las imágenes por redes sociales. La Consejería de Sanidad indicó ayer que se trató de una medida excepcional para cambiar, por avería, una de las bobinas de una resonancia magnética nuclear de 1,5 Teslas. Debido a su peso «se decidió reforzar de forma puntual la estructura», indicó un portavoz de Sanidad. El operativo se llevó a cabo el viernes pasado y la previsión es retirar las vigas metálicas esta semana. Sanidad asegura que «no es la primera vez que se hace algo así». Cuando se trasladó la resonancia del viejo al ya nuevo HUCA se realizó un procedimiento similar. En aquella ocasión, tal y como avanzó entonces EL COMERCIO, fue necesario romper parcialmente uno de los accesos a la zona debido a que los equipos de radiología, de grandes dimensiones y peso, no entraban por el área disponible para ello en radiodiagnóstico del HUCA. En aquella ocasión era una pieza completa de más de 4.000 kilos. Diversas fuentes consultadas explicaron que este tipo de medidas forman parte del protocolo de seguridad cuando no es posible fraccionar grandes cargas en bultos de menor peso.

Sindicatos y trabajadores han expresado su preocupación e, incluso, «hastío» por la proliferación de «extraños» sucesos en el HUCA. «Nos llama muchísimo la atención que en un hospital de nueva construcción se tenga que apuntalar una zona para instalar máquinas de grandes dimensiones. ¿Que es, que no tenían previsto que hay equipos que van a tener que cambiar o trasladar? ¿No será que esa zona tiene problemas de estructura?», criticó Francisco Menéndez, responsable del Sicepa, que calificó lo ocurrido de «chapuza». Al apuntalamiento con vigas se suma, agregó, la rotura de los muros acristalados de Consultas Externas.

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