Asturias lleva cinco años libre de sarampión

L. FONSECA GIJÓN.

Asturias es terreno libre de sarampión, una enfermedad propia de la infancia que está causando estragos en Europa tras constatarse un aumento del 400% a lo largo del pasado año. La OMS considera que estamos ante una «situación trágica» y llama a los países a adoptar medidas para evitarlo. Pero la alerta lanzada en el conjunto de Europa, en especial en Rumania e Italia donde más casos se han notificado (5.562 y 5.006 enfermos, respectivamente) contrasta con lo que ocurre en el Principado, que lleva cinco años sin sarampión. El último fue en 2013, en un niño que venía de Rusia, un caso que se considera «importado».

En opinión de Ismael Huerta, el hecho de que Asturias esté casi libre de sarampión «se debe a las altas tasas de vacunación». En la primera dosis, que se da a los doce meses, hay un 98% de vacunados, y en la segunda, a los tres años, un 95%. «Cumplimos con creces los criterios de inmunización que marca la OMS», afirma el responsable de Vigilancia Epidemiológica. Sin embargo, no hay que bajar la guardia. En 2011, hubo un brote en Asturias con 23 afectados. El origen estuvo en un adolescente al que la familia, de filosofía naturalista, no quiso vacunar de pequeño.

Según los expertos, el motivo del aumento de la incidencia del sarampión en Europa está en el descenso de los niveles de inmunización, producto de la campaña de grupos antivacunas. El sarampión es una enfermedad infecciosa muy contagiosa y en 2017 provocó 35 muertes en países europeos.

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