Asturias tiene 73 madres nodrizas

Marta Laiz, Enrique García López y Violeta Iglesias, en el banco de leche materna del HUCA, en el que también trabajan la neonatóloga Marta Suárez Rodríguez, la nutricionista Marta Suárez González y la auxiliar Pilar Ruiz. / MARIO ROJAS
Marta Laiz, Enrique García López y Violeta Iglesias, en el banco de leche materna del HUCA, en el que también trabajan la neonatóloga Marta Suárez Rodríguez, la nutricionista Marta Suárez González y la auxiliar Pilar Ruiz. / MARIO ROJAS

El banco de leche materna logra la donación de 250 litros en su primer año | Sus responsables demandan que las entregas puedan realizarse, además de en el HUCA, en Cabueñes y en el San Agustín

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

En la antigua Roma, la de nodriza era una figura habitual. A ellas se confiaba el cuidado y lactancia de los bebés de familias nobles, pero también los de las esclavas. Salvando las distancias, siglos después existe en Asturias un importante grupo de mujeres que, además de amamantar a sus hijos, procura la leche necesaria para alimentar a grandes prematuros, bebés que nacen antes de las 32 semanas de vida y cuyo peso está por debajo de los 1.500 gramos. Son las 73 donantes que, a lo largo de 2017, durante el que ha sido su primer año de funcionamiento, han colaborado con el banco de leche materna abierto en febrero pasado en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

A él han entregado 250 litros, una cifra nada desdeñable, según señala el neonatólogo Enrique García López, uno de los responsables del banco. «Al principio se produjo un 'boom', pero al mes y pico varias dejaron de donar. Ahora, tenemos unas cuatro o cinco incorporaciones al mes», apunta. De media, donan su leche durante unos cuatro meses, coincidiendo con la baja maternal. Después, su reincorporación al trabajo y el cuidado de sus propios hijos hace a muchas abandonar. No obstante, el banco de leche materna del HUCA cuenta con un reducido grupo de madres que llevan más de seis meses donando. Alguna, como la avilesina Silvia García, la donante activa más antigua del banco, lo viene haciendo de forma constante desde febrero o marzo de 2017. «Son superdonantes. Cada una de esas mujeres puede habernos aportado entre treinta y cuarenta litros de leche, cuando la media por mujer suele ser de tres litros. Con ellas hemos cubierto el 50% de las donaciones de todo el año. Son espectaculares», les aplauden Enrique García y Marta Laiz, enfermera encargada del día a día del banco y del contacto con las donantes.

Lo ideal, explican, sería que la donación durara un mínimo de tres meses, a partir del primero tras el parto, para dar tiempo a que la lactancia del bebé propio esté correctamente instaurada. Esa leche de los primeros meses es la más valiosa desde el punto de vista nutricional por su alto contenido en proteínas que, con el paso de las semanas, va dejando paso a una mayor presencia de grasa.

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Más de sesenta bebés

De las reservas que han gestionado en el banco de leche materna del HUCA durante su primer año de funcionamiento se han beneficiado un total de 62 bebés. 55 estaban ingresados en el propio Hospital Central y los otros siete, en Cabueñes. Son los 'hermanos de leche' de los hijos de sus nodrizas. Bebés prematuros, pero también pequeños que han sido sometidos a una cirugía intestinal o con cuadros de hipotermia a los que sus madres, por los más diversos motivos, no pueden dar su propia leche o para los que la producción de sus progenitoras resulta insuficiente. «Lo ideal es que haya una sola donante para un receptor», apunta el neonatólogo del HUCA. Pero eso no resulta sencillo. En su defecto, se intenta siempre que la leche materna que recibe un bebé proceda del menor número posible de donantes.

En cualquier caso, lo que se consigue es el objetivo de que esos bebés prematuros reciban leche materna, mucho más recomendable para su desarrollo que las de fórmula, subrayan los responsables del banco. «Antes, con estos niños lo que ocurría es que se retrasaba mucho la lactancia materna, pero está demostrado que lo ideal es empezar lo antes posible, en las primeras veinticuatro horas de vida», apunta Enrique García, quien incide en la importancia de que el mensaje de los beneficios inherentes a la lactancia materna vaya calando en la sociedad en general.

El banco de leche del HUCA fue uno de los últimos en abrir en España, donde en la actualidad existen catorce unidades de este tipo en funcionamiento. Los más recientes son los de los hospitales de Cruces (Vizcaya) y Santander.

Para el futuro, los responsables del banco asturiano confían en que se mejor el servicio dando más facilidades a las posibles donantes para que éstas no tengan obligatoriamente que desplazarse a Oviedo -ahora lo hacen, como mínimo, cada dos semanas- y puedan entregar también los botes con leche en los hospitales de Cabueñes y San Agustín. Porque, del total de donantes que han tenido este año, un 20% procedían de las áreas sanitarias de Gijón y Avilés.

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