Asturias, obligada a reparar 27 túneles de sus autovías por motivos de seguridad

Un operario regula el tráfico tras un incendio en el interior del túnel del Negrón, en 2011. / J. C. ROMÁN
Un operario regula el tráfico tras un incendio en el interior del túnel del Negrón, en 2011. / J. C. ROMÁN

Las obras de mejora requieren 99,3 millones, la mitad de ellos en el Huerna. Aucalsa reclama una «compensación» por el desembolso a realizar | El plazo para reforzar la iluminación y ventilación como exige la UE concluye el año que viene

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

Un cigarrillo mal apagado provocó el incendio de un camión con harina y margarina. Ocurrió en 1999 en el túnel de Montblanc que une a Francia e Italia. Sofocar las llamas costó 24 horas; para entonces ya se contaban 39 víctimas mortales. El mismo año en el túnel de Tauern, en Austria, una colisión con un camión lleno de pintura provocó otra explosión que no se apagó hasta 16 horas después, cuando ya habían perdido 12 vidas. Dos años después en el túnel suizo de San Gotardo otro choque entre dos transportistas desencadenó un fuego que consumió a once víctimas. Fue ahí cuando la Comisión Europea dijo basta y decidió intervenir.

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El resultado es una directiva comunitaria que desde 2004 prescribe los «requisitos mínimos de seguridad para túneles de la red transeuropea de carreteras». La norma fue adoptada a la legislación nacional con un Real Decreto de 2006, y poco más se avanzó desde entonces. Los primeros estudios realizados por el Ministerio de Fomento constataban que adaptar las galerías a esas nuevas exigencias suponía una inversión notable. Con una crisis que jibarizó su presupuesto, los deberes se fueron dejando para el futuro.

Esa actitud obliga ahora a Fomento a embarcarse en una ronda de obras de urgencia o verse en la obligación de explicarle a Bruselas que, más de una década después, no ha tenido tiempo de cumplir su obligación.

La concesionaria abre la puerta a recibir ayudas, subir los precios o tener más años de explotación

Asturias es buen ejemplo de la magnitud del problema que enfrenta el departamento regido por Íñigo de la Serna. Por su orografía, la región es una de las que más túneles concentra. De los 37 túneles de titularidad estatal censados bajo suelo asturiano, 27 incumplen la normativa. Al recuento cabría sumarle también los túneles de Barrios, Cosera y Oblanca, pertenecientes a la AP-66, si bien en la vertiente leonesa. Reforzar los sistemas de seguridad en todos como marca la legislación requiere un desembolso total de 99,3 millones.

De ellos 52,4 millones se irían íntegros a las vías libres de peaje. «Con carácter general las actuaciones que incluyen los proyectos son las de construcción de salidas de emergencia y galerías de conexión, drenaje de líquidos tóxicos, circuito cerrado de televisión, iluminación, ventilación, suministro eléctrico, señalización, etcétera», explican fuentes conocedoras de las obras que se avecinan.

La nómina de galerías en las que habrá que trabajar, y que por tanto, estarán cortadas al tráfico, es abundante. Los tubos más largos son los de Niévares (2.387 metros), Fabares (2.165) y El Padrún (1.782), pero la norma técnica tiene tal rigor que también obliga a modernizar galerías más cortas, como la artificial de Nora (78 metros) y el de Deva (102).

Todo en fase de proyecto

Los proyectos de obra de quince túneles están actualmente en redacción, por lo que los importes de inversión son estimativos. Hace unas semanas Fomento decidió externalizar los proyectos de los ocho restantes. Las faenas, en todo caso, se estiman muy repartidas y consisten en intervenciones de cierta importancia, pero sin modificar por completo las infraestructuras.

Más problemática es la modernización que precisa la autopista del Huerna (AP-66). El 13 de mayo de 2016 el ministerio requirió a la concesionaria, Aucalsa, para que presentara un proyecto actualizado de las mejoras que necesita su red de pasos subterráneos. Los técnicos de Fomento todavía están supervisando la documentación, pero la factura se intuye de consideración. Estos primeros cálculos cifran en 46,95 millones el coste de adaptación de los siete túneles que explotan.

El mayor esfuerzo para adaptarse a la normativa habrá que hacerlo en los túneles del Negrón, dos tubos de 4,1 kilómetros. Aucalsa sitúa en 22,52 millones la reforma que lo acomode a la legislación. La inversión se explica por la necesidad de abrir galerías de escape, entre otras mejoras.

La concesionaria, junto a otras autopistas de peaje afectadas por la misma norma, ya está empezando a moverse para defender sus intereses en la cuestión. En su última memoria de gestión, manifiesta que «la realización de estas inversiones no está contemplada en el actual contrato concesional, por lo que deberán establecerse los mecanismos compensatorios correspondientes para que la sociedad pueda llevarlos a cabo, pues la base de cualquier modificación de estas características ha de ser el respeto al equilibrio económico-financiero de la concesión». Es decir, Aucalsa quiere presionar para que Fomento aporte parte del dinero, le compense bien alargando el periodo de concesión, o bien incremente las tarifas.

Los plazos apremian. El Real Decreto marca como obligación tener listos los túneles de la autovía del Cantábrico como muy tarde el 30 de abril de 2019. En el resto de autovías y autopistas el margen expira el 31 de diciembre del mismo año.

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