Asturias perdió 7.648 habitantes en un año y bajará del millón antes de 2020

Asturias perdió 7.648 habitantes en un año y bajará del millón antes de 2020Gráfico

El padrón definitivo sitúa en Gijón, Langreo y Avilés los mayores descensos en el octavo ejercicio seguido de declive demográfico

RAMÓN MUÑIZ GIJÓN.

El Rey Felipe y el ministro de Economía, Luis de Guindos, firmaron el pasado 15 de diciembre el real decreto que fija el último dato definitivo sobre el padrón municipal. Tras los chequeos y operaciones de depuración pertinentes, resulta que Asturias estaba formada por 1.034.960 vecinos el 1 de enero de 2017. El dato supone que en los doce meses anteriores el saldo entre defunciones y nacimientos, unido al peso de una pujante emigración y una anémica inmigración, terminaron por restar 7.648 habitantes. A efectos estadísticos, es como si se hubiera evaporado un concejo entero del tamaño de Piloña o Cangas de Onís.

Las pérdidas son generalizadas. Hace tiempo que la sangría demográfica que se cebaba con el occidente y las cuencas ha irrumpido también en la zona central y el oriente. En total 74 concejos vieron menguar su padrón, un fenómeno del que solo se libraron Cabranes (seis habitantes más), Santo Adriano (ocho), Peñamellera Baja (ocho) y Peñamellera Alta (once).

El lado de las menguas vuelve a estar capitaneado por Gijón (1.057 vecinos menos), seguido de Langreo (670) y Avilés (600). Oviedo es el sexto que más pierde, si bien resiste mejor que las otras dos grandes ciudades: resta 266 vecinos, la mitad que Avilés y un cuarto que Gijón. Son ya tres ejercicios consecutivos en los que la villa de Jovellanos deprime la demografía regional. El mayor concejo ha regresado a los niveles que presentaba entre 2004 y 2005.

Esto en cuanto a los valores absolutos. Si se analizan los porcentajes, el mayor paso atrás en relación a su población ocurrió en Yermes y Tameza y Pesoz, donde respectivamente se cuentan un 9,7% y un 8,2% menos que el 1 de enero de 2016.

El de 2016 es ya el octavo año consecutivo en el que Asturias perdió población. El real decreto relativo al 1 de enero de 2009 fijó el techo de la región en 1.085.289, cota respecto a la que progresivamente va poniendo más distancia. De mantenerse el ritmo de los últimos cuatro ejercicios, el Principado se situará por debajo de la barrera psicológica del millón de habitantes alrededor del año 2020.

Si la vista se pone atrás, para calibrar mejor la dinámica, resulta que hay siete concejos que aún pueden presumir de haber ganado población en la última década. Seis de ellos están en el corazón o en la zona de influencia del área central, lo que demuestra el dinamismo de la zona. Se trata de Oviedo (3.694 habitantes más que en 2007), Siero (2.285), Llanera (412), Corvera (148), Noreña (52) e Illas (cinco más). Fuera de este polo, Llanes es el único que captó población, con 132 más en una década.

Zona cero y medidas

El resto es un desierto demográfico de distintas intensidades. Hay seis concejos que en la última década pierden casi un cuarto de su vecindario. Esta zona cero comprende Yermes y Tameza (que tiene un 34,3% menos de padrón que en 2007), Illano (29,7%), Villanueva de Oscos (26,3%), Boal (24,4%) y Degaña (24,1%).

La sangría población que sufre Asturias es un fenómeno que lleva años repitiéndose estadística a estadística. Las proyecciones de Eurostat calculan que la región se quedará con poco más de 889.000 vecinos en 2050, teniendo el 40% de ellos más de 65 años. La novedad ahora es que al menos el Principado cuenta con un Plan Demográfico, con el horizonte 2017-2027 y que contiene un paquete de medidas para incrementar la natalidad, situada ahora en 1,01 hijos por mujer. Entre las facilidades, el documento prevé exenciones fiscales para impulsar la adopción y el segundo hijo.

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