Los ataques del lobo se extienden por la costa y llegan hasta la zona rural de Gijón

Los ataques del lobo se extienden por la costa y llegan hasta la zona rural de GijónGráfico

En 2016 los cánidos causaron daños en 329 parroquias asturianas y se extienden por la costa y el oriente de la región

Marco Menéndez
MARCO MENÉNDEZGijón

De la expansión de las áreas de campeo de los lobos y de sus ataques en Asturias parece ya no haber ninguna duda. Un estudio elaborado por el Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial (CeCodet) de la Universidad de Oviedo, en el que analiza la evolución de las parroquias afectadas por los daños entre 1997 y 2016, refleja que en el último ejercicio fueron 329 las parroquias en las que hubo ataques de lobos, frente a las 173 del inicio del estudio. Eso indica que está afectada una superficie de 5.945 kilómetros cuadrados, el 56% de la región, llegando a las zonas costeras y extendiéndose por el oriente asturiano.

Pero llama la atención que, a la vista de este estudio, hubo ataques con daños confirmados, incluso, en el concejo de Gijón. En concreto, en la parroquia de Caldones resultó afectado un equino, en 2007, mientras que tres años después la víctima fue una res, en Ruedes. Los posteriores ataques tuvieron lugar en la parroquia de Fresno. Fue en 2014, cuando afectó a ganado bovino, y en 2016, con cabezas de bovino y equino como víctimas de los lobos.

Si en Gijón el total de animales afectados no llegó a la decena, el estudio del CeCodet llama la atención sobre la situación que se observa en otros concejos que califica de «atípicos» por el elevado número de ataques registrados y, por tanto, pagados por la Administración regional. Y la lista es larga, pues son los de Aller, Belmonte de Miranda, Somiedo, Quirós, Ponga, Proaza, Yernes y Tameza, Grado, Teverga, Allande, Lena, Caso y Tineo. Tal y como publicó ayer este periódico, solo 20 de las 3.966 explotaciones ganaderas que denunciaron daños entre 2010 y 2016 recibieron el 21,4% del importe pagado por el Principado en todo ese periodo. Esto es lo que quiere evitar Ejecutivo asturiano, que pocos ganaderos se hagan con la mayoría de las ayudas. La Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente ha elaborado un borrador de un reglamento de daños que presenta una importante novedad, como es el caso de que el ganadero afectado por la fauna silvestre se quede sin cobrar nada. En concreto, uno de los artículos del documento indica que «la falta de diligencia en el manejo del ganado, la ausencia de eficiencia en las medidas de protección y prevención serán factores a tener en cuenta y podrán dar lugar a la reducción de la indemnización en un 50%. La reiteración de daños en una explotación podrá determinar la no indemnización de los mismos. El órgano competente determinará cuándo una explotación es reincidente».

Este artículo va en la línea ya anunciada por el consejero Fernando Lastra de adaptar las indemnizaciones a la casuística de cada explotación afectada por los ataques de la fauna, ya que algunos de ellos pueden ser achacables a malas prácticas ganaderas.

Para evitar picarescas, el borrador incluye que «aquellos animales no nacidos en la explotación, para su indemnización deberán acreditar la adquisición del mismo mediante los documentos de compra y pago de los mismos».

Entre 2010 y 2016 el Principado indemnizó a los afectados por la fauna silvestre con casi siete millones de euros, una cantidad muy importante, por lo que desde la consejería indican que «lo más importante de este borrador es que permite abordar el problema de los ganaderos que con esta práctica sufren daños de forma consecutiva».

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