Un avión de Iberia aborta un aterrizaje en Asturias por un fallo en los frenos

Un avión de Iberia aborta un aterrizaje en Asturias por un fallo en los frenos
Los pasajeros del vuelo, esperando a ser reubicados para poder viajar a Asturias. / M. F. A.

Al detectar una avería en los 'flaps', volvió a Madrid «donde las pistas son más largas y la operación tiene todas las garantías», según explicó la compañía

SHEILA VACA / CHELO TUYA GIJÓN.

«PAN-PAN, PAN-PAN, PAN-PAN». Poco antes de las 8.35 horas de la mañana, la alerta saltó en la torre de control del aeropuerto de Asturias. El comandante del primer vuelo de la mañana procedente de Madrid hacía la señal internacional para advertir de que la aeronave, un Airbus 321 de Iberia, tenía un problema serio, aunque no vital. En ese caso, el triple sonido hubiera sido 'mayday'.

Con el acrónimo de 'posible ayuda necesaria' o 'presten atención ahora', que hace callar el resto de comunicaciones, el piloto del Airbus indicó que los 'flaps', las pestañas del ala que se despliegan para contribuir en la frenada del avión, no funcionaban. Un fallo que se detectó cuando el avión se encontraba sobre la cabecera 11 de la pista, la que da al mar. Tras abortar ese intento de aterrizaje, el comandante sobrevoló la costa, para comprobar si el problema persistía o había sido un fallo puntual. Al ver que los 'flaps' no se levantaban, la decisión fue volver a Barajas. «Porque allí las pistas son más largas y la operación tiene todas las garantías», explicó Iberia. Y en Barajas el Airbus aterrizó sin problema, aunque no contaba con los 'flaps'.

«No hubiera podido tomar pista en ningún aeropuerto del norte», aclaran los expertos

Un proceso en el que «la seguridad estuvo siempre garantizada», explicaron expertos a EL COMERCIO. De hecho, los más de 200 viajeros del repleto avión aterrizaron sin problemas en Madrid. El único inconveniente fue tener que retomar su viaje horas después. El aterrizaje frustrado provocó una cadena de retrasos en las conexiones entre Asturias y Madrid, operadas por Iberia e Iberia Express.

Seguridad garantizada

Tanto la compañía como el aeropuerto regional insistieron en garantizar la «seguridad de los viajeros». Desde la terminal se envió un comunicado en el que se explicó que el aterrizaje fue frustrado «por una avería grave» y que la pista asturiana tiene capacidad para recibir aeronaves como esa «y mayores».

No obstante, los expertos explicaron que «con una avería de ese tipo, no hubiera podido tomar pista en ningún aeropuerto del norte. Ni en Bilbao. Cuando se detecta un problema en los 'flaps', el aterrizaje necesita el mayor espacio posible. Y eso en Madrid está garantizado, ya que la menor de sus cuatro pistas mide 3.500 metros, frente a los 2.200 del aeropuerto asturiano.

Los pilotos recuerdan que «en caso de problema, cuanto más pista, mejor». Una situación que influye cuando el suelo está o muy mojado o muy caliente. «Siempre es mejor tener pista que no tenerla». Algo que casi le pasa a la de Asturias, donde Aena planteó recortar en 150 metros su operatividad. La propuesta, justificada para lograr la certificación europea, contó con el rechazo unánime de la Junta, de los colegios profesionales de pilotos y controladores aéreos, así como por los sindicatos del sector y la Unión de Consumidores. Ante el frente común, Aena optó por lograr la acreditación de la terminal asturiana con la adecuación de la pista, de la que había que eliminar elementos no frangibles, sin recortar su operatividad.

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