Los ayuntamientos ponen en marcha planes para ahorrar agua por la sequía

Estado del embalse de Los Alfilorios, ayer por la mañana. / JUAN CARLOS ROMÁN

Los concejos ponen en marcha planes de ahorro y concienciación sobre el consumo de agua

IVÁN VILLAR GIJÓN.

La sequía que afecta desde hace semanas a buena parte de la región ha llevado a varios Ayuntamientos a poner en marcha planes de ahorro y de concienciación ciudadana para reducir el consumo de agua y evitar la adopción de medidas más drásticas como las que se están dando en otras provincias. Por el momento solo en Belmonte de Miranda ha sido necesario pasar de las advertencias al corte de suministro en horario nocturno, la última ocasión en la madrugada del 15 al 16 de agosto. «Apelamos a la responsabilidad de los vecinos para que ahorren agua potable. Se hace necesario no regar, ni lavar coches, ni malgastar en exceso por el bien de toda la comunidad», recoge el bando de Alcaldía en el que se anunciaba la última interrupción del abastecimiento.

En general los problemas se están dando en los núcleos que dependen de manantiales o de juntas de agua vecinales. En Illas, por ejemplo, afectan a las localidades de Piniella, Taborneda, Trejo y Callezuela. Esta última, capital del concejo, quedó el martes sin agua durante varias horas. En el Oriente el Ayuntamiento de Llanes ha tenido que abastecer con cubas la pequeña aldea de Fresnéu, que está fuera de la red municipal. También Pravia está empezando a llenar depósitos con la cuba municipal por la sequía de algunos manantiales y Cangas del Narcea hace lo propio con el de El Fuejo, que surte a la capital, bombeando agua del río.

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Todos estos concejos han hecho llamamientos a la población para que realicen un consumo responsable, algo a lo que se han sumado más ayuntamientos como los de Parres, Ponga y Allande. «Ante la merma del caudal de los manantiales, se debe suprimir el uso de agua para riegos, lavado de vehículos y cualquier uso que no sea el doméstico», recoge un bando del alcalde allandés, José Antonio Mesa, dirigido a los vecinos que dependen de 19 de los abastecimientos dispersos por el concejo. Ayer mismo Oviedo, bajo el lema 'Colabora gota a gota', puso en marcha una campaña de concienciación en la que recomienda el uso de lavadoras y lavavajillas «a carga completa», evitar mantener los grifos abiertos de forma innecesaria y regar en las horas de menos calor para evitar la evaporación, entre otras medidas. Recuerda además a los propietarios de mascotas la necesidad de «recoger los excrementos para facilitar la limpieza de las calles y parques».

Al tiempo que piden colaboración ciudadana, los ayuntamientos también empiezan a predicar con el ejemplo. El propio Ayuntamiento de Oviedo, ha reducido la frecuencia de riego de las zonas de las zonas verdes de tres veces por semana a una, con un ahorro del consumo del 80%. Y el baldeo nocturno de las calles ha pasado de dos semanales a uno, a excepción de zonas «de uso intensivo» como el casco antiguo.

También Gijón ha reducido a la mitad los baldeos de calles, medida con la que prevé ahorrar 7,5 millones de litros de agua, si bien la ciudad no está notando tanto los efectos de la sequía como otras. Mientras Oviedo, ante el bajo nivel hídrico de Los Alfilorios, ha incrementado notablemente su dependencia de la red de Cadasa con respecto a otros veranos, en Gijón el agua que compra al consorcio es similar al de otros años por esta época. Sí aumentará en 2018, pero por las obras que se llevarán a cabo en la traída de Los Arrudos. El Consistorio gijonés no prevé tener que aplicar «ninguna restricción» al consumo doméstico.

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