Una boñiga de 2.500 euros

Una boñiga de 2.500 euros

El Praviano celebró este domingo su Sorteo de la Caca de la Vaca en el campo de Santa Catalina

DANIEL FERNÁNDEZPRAVIA.

Hay partidos que te pueden salir rana, otros en los que es imposible jugar porque hay una tarde de perros y luego está, como el del pasado domingo en Santa Catalina, días de caca. En el más fiel sentido de la palabra. Literal. Porque sí, porque el protagonista de la tarde del domingo en el feudo del Praviano ni fueron el equipo local, ni el visitante, el Ceares, ni la afición de los gijoneses, la Mareona de Tercera… La protagonista fue una vaca: ‘Huérfana’. Todas las miradas estaban puestas en esta xata praviana, puesto que el destino de 2.500 euros estaba en sus tripas. O mejor dicho, en su boñiga, la gran protagonista del sorteo de la Caca de la Vaca que organizaron las directivas del Club Deportivo Praviano y del Villa de Pravia y que se celebró este domingo en el campo del conjunto rojillo.

El fútbol modesto obliga a sus directivos a moverse mucho para encontrar vías de financiación con las que cubrir sus presupuestos. Las rifas que se celebran en cada partido son una importante fuente de ingresos, pero no cubren los gastos que cada vez son más elevados. Es por ello que muchos clubes optan por celebrar fiestas, jornadas gastronómicas… El Praviano y su club filial, el Villa de Pravia, decidieron este año poner en marcha un sorteo un tanto peculiar. No es novedoso, puesto que alguna comisión de fiestas de Asturias ya lo ha hecho, pero sigue siendo, cuando menos, llamativo.

Del concejo de Pravia, además de sus fabes –y ahora los kiwis–, tienen fama sus pastos y es por ello por lo que surgió el pasado verano la idea de unir un emblema de la villa, el Praviano, con las ganaderías que aprovechan esos verdes pastos. Pero, ¿cómo enlazar el fútbol con el ganado? La respuesta está en la hierba. El verde de Santa Catalina, donde el club rojillo juega sus partidos en casa, era el escenario perfecto para llevar a cabo esta iniciativa. Y fue así como el campo se dividió en 6.014 parcelas. Esa división, dirigida por el topógrafo Alberto Blanco, se llevó a través de GPS. Cada número de esas parcelas correspondía a una papeleta, que fueron vendidas a un precio de dos euros.

El siguiente paso fue el de establecer el mecanismo del sorteo. Y tras varias opciones se optó porque fuera el azar de la digestión de una vaca la que decidiera el ganador de los 2.500 euros. El sistema era muy sencillo. Al término del encuentro una vaca sería soltada dentro del terreno de juego y la parcela en la que depositara su primera caca sería la ganadora del premio.

Con el campo ya dividido vía satélite en parcelas y con las bases del sorteo decididas, quedaba lo más importante, encontrar a la gran protagonista del sorteo: la vaca. Tras varios castings, dirigidos por el directivo del Praviano Adolfo Marcos, se encontró a la candidata perfecta: ‘Huérfana’, una xata roxa de una ganadería del pueblo de Agones.

El sorteo, fijado para el 22 de octubre, cuando el Ceares visitaba Santa Catalina, despertó gran expectación en Pravia y en los municipios aledaños. El domingo se registró en el campo una gran asistencia de público, todos ellos con su papeleta en la mano y comprobando en varios paneles dónde se encontraban sus parcelas.

Al filo de las 17.45 horas, nada más concluir el partido Praviano-Ceares, que vencieron los gijoneses por 1-2, ‘Huérfana’, guiada por Adolfo Marcos, llegaba al campo. La xata tenía todo el campo para ella y todo el mundo estaba expectante por ver el lugar que iba a elegir para depositar sus excrementos.

Pero ‘Huérfana’ se hizo de rogar. Sus movimientos de cola eran falsas alarmas. Hasta que al final, a eso de las 19.15 horas, la vaca remolona decidió que era el momento. Venció su timidez y, tras olisquear de nuevo el terruño levantó su cola, realizó los típicos movimientos espasmódicos y depositó su caca entre los aplausos de los más de un centenar de aficionados que aún permanecían en las gradas de Santa Catalina. Alberto Blanco, con sus dispositivos satelitales, comprobó que la boñiga había caído en la parcela 390. Al cierre de esta edición, el agraciado o agraciada no ha aparecido aún.

Las directivas del CD Praviano y Villa de Pravia han mostrado su agradecimiento a las miles de personas que participaron en el sorteo comprando papeletas, así como todos los que colaboraron en su organización y desarrollo. Y avisan: para el año que viene habrá algo más. ¿Será también en forma de boñiga?

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