La borrasca deja ráfagas de 110 kilómetros por hora y las lluvias más intensas del país

La borrasca deja ráfagas de 110 kilómetros por hora y las lluvias más intensas del país

El vendaval obligó a intervenir a los bomberos por caídas de ramas y cascotes. Un nuevo frente amenaza con aguar la noche de Reyes

Ramón Muñiz
RAMÓN MUÑIZGijón

España, Francia yPortugal comparten los nombres de las borrascas, y por eso se conoce como Carmen la que desde ayer se instaló en el Canal de la Mancha, impactando con mayor fuerza en el país galo, mientras la próxima será identificada como David. De momento un frente asociado a Carmen es el que viene influyendo sobre Asturias, de forma que el año despuntó con vientos, oleaje y lluvias de consideración.

En la red de bases vinculada a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) la ráfaga más fuerte registrada ayer fue la que azotó a 110,2 kilómetros por hora enCabo Busto.No fue un fenómeno puntual. En Cabrales también se llegó a los 106, en Cabo Peñas a los 101 y Llanes resistió a 100. Más al interior, en Taramundi, también sopló fuerte, hasta los 93 kilómetros por hora.

Las ráfagas obligaron a los bomberos de toda la región a intervenir, para retirar ramas y cascotes. El día 31, en Gijón, por ejemplo, se tuvieron que retirar trozos de la fachada en la calle de los Moros y en la de Roncal, entre otros puntos. Los profesionales también afianzaron un toldo a punto de descomponerse en Rodríguez San Pedro. En la anterior borrasca sufrió el gran árbol de navidad levantado en el ‘solarón’, junto a la pista de hielo, y para prevenir su derrumbe se afianzó y aseguraron sus agarres.

En Avilés el vendaval se cebó sobre todo con los contenedores de basura, que abandonaron sus espacios y bailaron sobre la calzada, especialmente en las zonas de periferia. En Oviedo el trabajo para asegurar los aleros y cornisas incluyó la calle Asturias, aunque no el campo San Francisco.

Fue notable también el capítulo de precipitaciones recogidas. Los 43,6 litros por metro cuadrados anotados en Cabo Busto marcaron la máxima de todo el país. El oleaje confirmó los motivos por los cuales la Aemet había activado el riesgo importante por mala mar.

En lo tocante a los termómetros, el 2018 debutó con mínimas de 1,1 grados en el puerto de Pajares, y máximas más agradables en Llanes, donde se alcanzaron los 19,7. El mercurio resultó también moderado en zonas del interior, con Mieres registrando la segunda máxima del día, de 19,6.

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Riesgo en la mar

Para hoy y mañana la agencia prorroga esa advertencia, dado que existe entre un 40 y un 70% de probabilidades de que el oleaje pase de los seis y siete metros, con viento de fuerza siete u ocho. Las rachas seguirán siendo muy fuertes en la mitad occidental y Picos de Europa durante la primera mitad del día.

Los cielos se mantendrán cubiertos, aunque con intervalos de sol fuera del suroccidente y zonas de cordillera. Eso provocará que los chubascos se esperen dispersos y con menos fuerza que ayer y las temperaturas experimenten un leve ascenso, sobre todo en lo tocante a las mínimas.

Será un alivio de corto recorrido. El pronóstico indica que las lluvias seguirán haciendo acto de presencia de forma intermitente toda la semana, aunque con altas probabilidades de que se hagan persistentes en el día de Reyes. No será una semana fría, pero está previsto que un nuevo frente entre en la península el viernes, con precipitaciones generalizadas en casi todo el país. La Aemet considera «muy probable» que esa inestabilidad se haga notar justo durante las cabalgatas, con posibilidades de nieve en Asturias por encima de los 700 metros de altitud el mismo día 5 en las zonas de cordillera.

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