«Buscamos todos los días, pero tenemos la esperanza de que Lorena no esté aquí»

Casimiro Torre, con cazadora amarilla, durante la búsqueda de su hija, acompañado por su hermano Graciano, exconsejero de Economía, y una allegada a la familia. / D. ARIENZA

Se cumplen nueve días de la desaparición de esta gijonesa de 40 años, cuya pista se perdió tras salir del trabajo en un centro comercial de Porceyo

P. LAMADRID GIJÓN.

Casimiro Torre volvió a sacar fuerzas de flaqueza ayer para participar en el dispositivo de búsqueda de su hija, Lorena, de 40 años, que desapareció el pasado 1 de marzo tras finalizar su jornada laboral en una superficie comercial de Porceyo. «No te queda otro remedio que aguantar, tienes que aferrarte a que haya una posibilidad en tu mente», señaló. También se desplazó al entorno de El Rinconín Graciano Torre, tío de la desparecida y exconsejero de Economía. A las 10.30 horas, se reunió el puesto de mando coordinado por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional, que se encarga de la investigación. El operativo partió de la Casa de Rosario Acuña, en el camino de los Arces. En él participan unos 40 efectivos (agentes de las Brigadas de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana de Gijón, voluntarios de Protección Civil y agentes de la Policía local), que rastrean los caminos y acantilados del entorno de El Rinconín, cerca de donde se encontró el coche de Lorena, con sus pertenencias dentro. Por la mar, realizan la búsqueda miembros del Cuerpo de Bomberos de Gijón y por aire el helicóptero del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA) y el Helimer de Salvamento Marítimo. «Confiamos ciegamente en la Policía», recalcó el padre.

Ayer se cumplieron «ocho días de incertidumbre y pesadilla» para esta familia vecina de El Coto. «Estamos mirando por esta zona todos los días, aunque en la cabeza uno tiene la esperanza de que no esté aquí», indicó. El progenitor de Lorena aseguró que sus allegados no se explican «qué pudo haber pasado» porque la desaparecida no tenía problemas, al menos que ellos supieran. Los agentes de la Policía Nacional encargados de la investigación tomaron declaración a familiares, compañeros de trabajo y amigos de la Lorena. Acudió con normalidad a su puesto de trabajo en una superficie comercial, pero no regresó a la casa familiar. Fueron sus padres, con quienes vive, los que acudieron a la Comisaría, de madrugada, para interponer la denuncia, alertados por la tardanza de una mujer de rutinas muy marcadas y que nunca se ausentaba sin avisar.

El coche de Lorena fue encontrado horas después aparcado en El Rinconín. La principal vía de investigación es que se trata de una acción voluntaria, ya que se descarta, hasta el momento, cualquier indicio de criminalidad. No se ha encontrado mensaje de despedida, aunque en el historial de su ordenador los agentes descubrieron que había buscado en internet formas de quitarse la vida. Hoy está previsto que continúe el operativo en la costa gijonesa.

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