Caos en los juzgados asturianos por un fallo en el sistema informático

La actualización del sistema LexNet no está siendo compatible con la red asturiana. /
La actualización del sistema LexNet no está siendo compatible con la red asturiana.

Las sentencias no llegan a los afectados ni los recursos a los jueces

Ramón Muñiz
RAMÓN MUÑIZGijón

Sentencias que no llegan a los implicados, peticiones de pruebas de las que no sabe nada el juez competente, juicios que corren el riesgo de quedar suspendidos en los próximos días… Este es el panorama que vienen sufriendo desde el viernes los magistrados, funcionarios, fiscales, abogados, procuradores, acusados y acusaciones que participan de la Justicia asturiana. El origen del caos está en el sistema informático que las partes utilizan para comunicarse, denominado LexNet. Su gestión es competencia del Ministerio de Justicia y, tal y como había prevenido, el jueves pasado entre las ocho y las diez de la noche cargó una actualización de la aplicación que no está resultando compatible con la red asturiana. «La comunicación está cortada», confirma la decana de los procuradores de Gijón, Ana Belderrain.

La aplicación permite a los procuradores subir al sistema los escritos de sus clientes, pero toda la documentación queda atascada en los decanatos, sin llegar a su destinatario final: los juzgados. A su vez, los funcionarios de los juzgados no están pudiendo comunicar las resoluciones que desde el viernes vienen dictando los responsables de cada tribunal. «Estamos paralizados, si la cosa se alarga vamos a empezar a tener problemas de suspensiones de juicios», comenta Belderrain. Aunque LexNet es un programa nacional, la incidencia informática parece centrarse en el Principado, salvándose algunos ordenadores concretos. Fuentes judiciales señalan por ejemplo que los funcionarios de Villaviciosa y Mieres sí están logrando comunicar los escritos, lo que se vincula a que disponen de mejores equipos.

Los afectados se han dirigido al Principado, quien a su vez se mantiene en contacto con el Ministerio de Justicia, responsable de la red informática y cuyos técnicos trabajan para solventar un problema cuyas repercusiones durarán. 

Los órganos judiciales que acumulaban carga de trabajo atrasada están aprovechando la situación para no recibir nuevas peticiones y despachar las gestiones atrasadas. Los que iban al día están por su parte quedándose sin trabajo, al no poder recepcionar escrito alguno. «El problema luego es que cuando vuelva a funcionar LexNet nos van a mandar de golpe todo lo que han ido resolviendo y nos desbordarán», lamenta uno de los procuradores de Oviedo.  

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