El capitán marítimo de Gijón espera que la regasificadora esté en marcha este año

Ignacio Fernández Fidalgo se dirige a los participantes del Seminario Jurídico Gerardo Turiel. /  MARIO ROJAS
Ignacio Fernández Fidalgo se dirige a los participantes del Seminario Jurídico Gerardo Turiel. / MARIO ROJAS

Ignacio Fernández Fidalgo participó en el Seminario Jurídico Gerardo Turiel, donde habló de los puertos marítimos asturianos

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

El Seminario Jurídico Gerardo Turiel, organizado por el despacho Mijares Abogados, celebró ayer una nueva jornada en la que tuvo como invitado a Ignacio Fernández Fidalgo, capitán marítimo de Gijón. En su exposición, que versó sobre 'Los puertos marítimos', hizo un repaso tanto a los puertos comerciales de la región, es decir, los de Gijón y Avilés, como a los 26 que no son considerados comerciales. Como buen conocedor de las dársenas gijonesas, pormenorizó su discurso sobre el puerto de El Musel.

Y no eludió los asuntos más espinosos, como la necesidad de haber acometido la ampliación portuaria o la posible puesta en marcha de la planta regasificadora, que se encuentra 'hibernada' desde que fuera construida. Sobre este último aspecto, indicó que «se espera que este año entre en funcionamiento. Si le dan el permiso, puede empezar a funcionar mañana, pues no va a necesitar el trámite de información ambiental, ya que lo pasó en su momento».

Sí dejó claro el capitán marítimo que esta instalación «no abastecerá a la red nacional de gas, aunque están construidos los gasoductos. La previsión es traer el gas en grandes barcos, de 266.000 metros cúbicos, para después redistribuirlo en barcos más pequeños».

También se mostró convencido de que la ampliación de El Musel «era necesaria, porque el puerto ya tenía un futuro difícil. Se quería trasladar ahí la terminal granelera de Ebhisa, la regasificadora ya estaba planeada y hay que tener en cuenta que las obras portuarias requieren de muchos años, por lo que te tienes que adelantar. La obra dejó al puerto un poco mal económicamente, pero se va a salir de esa situación y vamos a tener un puerto moderno para muchos años».

Sobre el puerto gijonés, el capitán marítimo anunció que se acaba de crear «una zona de fondeo excepcional para condiciones de aglomeración», es decir, cuando la zona de fondeo habitual esté prácticamente llena. «Ocurrió hace poco», explicó, por un aumento en la demanda de mercancía por parte de ArcelorMittal. Esa zona se ubicará a unas tres millas del puerto. Además, «hicimos otra zona para barcos de pequeño porte, para que estén más abrigados por el cabo Peñas». Suelen ser barcos fondeados en Avilés que vienen a Gijón por el mal tiempo.

Fernández Fidalgo hizo un repaso al funcionamiento del sistema portuario español, con 28 autoridades portuarias que gestionan 48 puertos de interés general, todos bajo la coordinación de Puertos del Estado. De ellos, dos son asturianos, los de Gijón y Avilés, pero apuntó que en la región hay otros 26 puertos de los considerados no comerciales, aunque en ellos se desarrollen actividades económicas como la pesquera. Y recordó que a lo largo de la historia hubo puertos asturianos que sí fueron comerciales, como los de Ribadesella, Lastres, Villaviciosa, El Puntal, Llumeres (Gozón) o San Esteban.

Entre los muchos asuntos que trató Ignacio Fernández Fidalgo, también estuvo el puerto de Avilés, del que dijo que «en el siglo XII ya era conocido por el tráfico de sal. El puerto de Avilés tiene una historia mayor que el de Gijón, pero es un puerto de ría y tiene problemas para el acceso de los barcos, debido a los bancos de arena que se crean. Se volvió a recuperar con la creación de la Real Compañía de Minas, pero al trasladar Arcelor su cabecera a Gijón, volvió a bajar. Hoy, su principal cliente es Asturiana de Zinc».

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