Los centros educativos tendrán cinco días para determinar si hay acoso y quince para actuar

Los centros educativos tendrán cinco días para determinar si hay acoso y quince para actuar
Dolores Guerra y Genaro Alonso escuchan Arturo Pérez Collera antes de la presentación del protocolo de actuación ante situaciones de posible acoso escolar. / PABLO LORENZANA

«Es fundamental actuar con rapidez», dice Genaro Alonso en la presentación del nuevo protocolo, que persigue una mayor implicación de las familias

LAURA MAYORDOMO OVIEDO.

Desde el momento en que la dirección de un centro educativo público o concertado tiene conocimiento de un presunto caso de acoso escolar, tendrá cinco días lectivos como máximo para dirimir si hay indicios que sostengan esa denuncia o, por el contrario, se trata de un hecho aislado. De confirmarse que se trata de acoso, deberá ponerse a trabajar para, en quince días como máximo tener diseñado un plan de actuación que incluirá las actuaciones propuestas con la víctima, los causantes del acoso y los alumnos que hubieran sido testigos del mismo. Por último, antes de veintidós días lectivos se tendrá que presentar al Servicio de Inspección Educativa un informe en el que detalle la evolución del caso.

Estos son los plazos que marca el nuevo protocolo de actuación ante situaciones de posible acoso escolar elaborado por la Consejería de Educación, que actualiza las pautas recogidas en una guía anterior, de 2004, y que esta misma semana estará a disposición de los centros. También los de carácter privado deberán aplicarlo si carecen de un plan de actuación propio en casos de acoso.

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«Queremos reducir esta lacra a su mínima expresión, porque supone un fracaso del sistema, de las familias y de toda la sociedad», expresó el responsable de Calidad y Evaluación de Inspección Educativa Arturo Pérez Collera. Además de agilizar los plazos para resolver estas situaciones -«lo fundamental es intervenir con rapidez», subrayó el consejero, Genaro Alonso-, el nuevo protocolo supone una mejora en la comunicación con las familias de las víctimas ya que éstas estarán informadas en todo momento «de lo que se ha hecho y de las medidas que se van a adoptar», garantizó Dolores Guerra, jefa del servicio de Inspección Educativa.

Las familias de los implicados tendrán además un papel protagonista durante. Con ella se reunirá en un primer momento la dirección del centro para comenzar con la recogida de información. Se las tendrá en cuenta a la hora de planificar las actuaciones y se solicitará su colaboración para poner fin a esa situación de acoso. La comunicación y coordinación entre familias y dirección del centro será «sistemática», dice el protocolo. «Necesitamos una colaboración muy grande por parte de las familias, tanto de las víctimas como de los presuntos acosadores», ahondó Guerra.

El acoso, según se recoge en el protocolo, puede consistir en actos de agresiones físicas, amenazas, vejaciones, coacciones, agresiones verbales, insultos, o en el aislamiento deliberado de la víctima, «siendo frecuente que dicho fenómeno sea la resultante del empleo conjunto de todas o varias de estas modalidades».

Pérez Collera se encargó de señalar los cuatro requisitos que confirman que se está ante un caso de acoso escolar. El primero, que sea un hecho que se repite en el tiempo. El segundo, que sea intencionado, que haya una intención consciente de causar daño. El tercero, que exista un desequilibrio de fuerzas entre los implicados, es decir, una desigualdad de poder físico, psicológico o social que sitúe a la víctima en una situación de indefensión «frente a otra persona que ejerce el papel de matón». El cuarto y último, que sea un hecho personalizado, que el objetivo del acoso sea una única víctima.

La lucha contra el acoso escolar, en siete pasos:

  • 1

Decisiones preliminares

Ante una denuncia por presunto acoso, el director del centro convocará a la familia de la víctima y levantará acta con la información aportada y las medidas de urgencia que fueran necesarias para la protección del alumno. Se constituirá un equipo de seguimiento del caso con al menos cuatro integrantes.

  • 2

Ampliación de Información

Ante indicios de un caso de acoso, se recogerán las evidencias (con confidencialidad) y se pondrán en conocimiento de la Inspección Educativa. La dirección del centro valorará la situación. Si no se aprecia acoso se dará por finalizado el protocolo. Si sí se aprecia, se continúa con el proceso.

  • 3

Plan de actuación

El centro planificará un plan de actuación con medidas de protección a la víctima, medidas correctoras con el agresor y actuaciones con las familias del alumnado implicado, los equipos docentes y el departamento de orientación. De tratarse de un delito, se comunicará a la familia la posibilidad de presentar denuncia.

  • 4

Elaboración de informe

En un máximo de 15 días lectivos, la dirección del centro deberá remitir al Servicio de Inspección Educativa un informe de síntesis en el que detalle los hechos denunciados y observados, los lugares donde se produjo el supuesto acoso y, de haberlos, una relación de los testigos.

  • 5

Seguimiento y evaluación

El centro debe realizar un seguimiento de la medidas adoptadas y valorar su eficacia. En función de la evolución del caso, podrá modificar el plan de actuación propuesto en un principio. Las familias deberán estar informadas de forma permanente y su coordinación con la dirección será «sistemática».

  • 6

Aviso a otras instancias

En casos de especial gravedad o ante indicios de delito, los hechos se pondrán en conocimiento del Ministerio Fiscal. Del mismo modo, si se detecta que alguno de los menores implicados está en situación de desprotección, se informará al Servicio de Protección del Menor del Principado.

  • 7

Conclusión del caso

La dirección del centro informará a la Inspección Educativa de la evolución del caso. Y cuando considere que la situación se ha reconducido de forma satisfactoria, enviará comunicación escrita a este servicio.

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