«Estos comportamientos son intolerables», asegura el Ayuntamiento de Pravia

Varias camareras se esconden durante el incidente.

C. R. PRAVIA.

«Este tipo de comportamientos son intolerables y, por tanto, los condenamos públicamente». El Ayuntamiento de Pravia fue claro y contundente a la hora de responder ante lo sucedido en la fiesta del Xiringüelu. Y en la tarde de ayer rechazaba la actitud de parte de los asistentes a la fiesta, que trataron de intimidar a los camareros al no servir estos últimos más bebidas. Golpes sobre las tarimas de la barra, que iban subiendo de intensidad y que incluso provocaban que se movieran con el riesgo de caerse iniciaron un incidente que llevó a la Guardia Civil a intervenir. Varios de quienes atendían el bar llegaron a refugiarse entre las cajas de bebidas. La tensión iba subiendo y los camareros trataban de evitar que los alterados clientes rompieran la barra; algunos intentaban desplazarla.

«Estos comportamientos no se corresponden con lo que es el Xiringüelu y su esencia», recalcó el Ayuntamiento.

En el otro lado de la barra, donde se generó el alboroto, había quien consideró excesiva la carga policial.

Es el caso de Luis Fernández, quien indicó que los agentes «no dijeron ni palabra antes, ni nos pidieron que nos fuéramos», relató. De repente, «aparecieron de no sé dónde y, 'toletazo' que te crió, lograron despejar aquello», contó Fernández, que estaba con unos amigos en la fiesta.

Más noticias

Fotos

Vídeos