«El compromiso no es un lacito morado, es dotar de recursos al pacto de estado»

«El compromiso no es un lacito morado, es dotar de recursos al pacto de estado»

Cientos de personas de cinco localidades asturianas se sumaron a las 70 concentraciones que reclamaron los 200 millones comprometidos

A. COLLADO / C. DEL RÍO GIJÓN.

«Disculpen las molestias, pero nos están matando». Con estas palabras, Sara Combarros -una de las caras visibles del 8-M- reclamaba desde Gijón la atención del Gobierno central. Llamadas de atención que también realizaron diferentes colectivos de mujeres desde Oviedo, Avilés, Pola de Laviana y Luarca, en Asturias. Un grito clamando «justicia», que se oyó en setenta ciudades del país. El mensaje era el mismo en todas partes y se resumía en un lema de solo dos palabras: 'Compromiso = presupuesto'. O lo que es lo mismo: «El compromiso no es un lacito morado, es dotar de recursos y de dinero al pacto de estado contra la violencia machista».

Pancartas del Movimiento Feminista de Asturias, en primer término, y de los sindicatos, en segundo, dieron paso a varias 'performances' para recoger testimonios de la iniciativa 'Cuéntalo', que durante las últimas semanas ha hecho aflorar en las redes sociales cientos de testimonios sobre episodios de acoso, abusos sexuales u otras violencias machistas. Muchas de las historias comienzan igual, con incredulidad, primero, y «miedo» y «vergüenza», después. Se desarrollan de forma parecida, con grandes reparos a la hora de contárselo a alguien. Y concluyen, por desgracia, como si fueran parte del mismo guion: «No me creyeron», «a él, no le ocurrió nada», «mi familia me dio la espalda»... En definitiva: «A él le perdonaron, pero a mí no». Contra todo ello, se manifestaron ayer tantas personas -en su mayoría, mujeres-, «cansadas y hartas» de la desigualdad. Jessica Castaño leyó el manifiesto en Gijón y cargó contra el Ejecutivo por «ponerse el lazo tras el 8-M y luego hacer un recorte de 120 millones» de los 200 comprometidos. Un dinero vital, sobre todo, para financiar la atención integral desde los ayuntamientos -para ellos hay 20 millones- contra este tipo de violencias.

En Avilés, el colectivo Leonas Violetas abrió el acto. Victoria Gutiérrez, de la Asociación de Vecinos de El Hórreo, lamentó que «las mujeres llegamos al siglo XXI con una larga lista de cargas a la espalda. Problemas de desigualdad en el trabajo, en el hogar, en la calle». Denunció el «creciente empobrecimiento y el de nuestros hijos e hijas, además del injusto reparto y responsabilidad social de los ciudadanos».

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