La caída de un pino atrapa a cientos de conductores y corta la 'Y' hora y cuarto

La caída de un pino atrapa a cientos de conductores y corta la 'Y' hora y cuarto
Con una sierra los bomberos fragmentaron el árbol hasta poder moverlo. / JOAQUÍN PAÑEDA

El árbol se desplomó sobre toda la calzada en sentido Galicia, pasado el nudo de Serín. Un vehículo sufrió daños tras impactar contra él

R. MUÑIZ GIJÓN.

Un enorme pino ubicado en las laderas de la 'Y' se vino ayer por la tarde abajo, desplomándose sobre toda la calzada donde se libra el tráfico en sentido hacia Avilés y Galicia. Ocurrió alrededor de las 18.22 horas, en el nudo de Serín, alrededor de un kilómetro antes de las gasolineras de El Montico. El árbol caído formó una barrera imposible de franquear, como descubrió el primer vehículo que circulaba por el carril de los rápidos y que colisionó contra la maraña de ramas, sufriendo daños materiales sin mayores consecuencias. Quienes le seguían comprendieron la situación, pusieron las luces de emergencia, y optaron por esperar a los operarios, algunos, saliendo del vehículo y compartiendo las sensaciones con el resto de afectados.

Nada más recibir el aviso desde el 112, la Guardia Civil desplazó al lugar a cinco de sus patrullas. Localizaron el problema en el punto kilométrico 393 de la autovía del Cantábrico (A-8) y reclamaron el auxilio tanto de los operarios de mantenimiento de la vía que trabajan para el Ministerio de Fomento, como de los Bomberos de Asturias. La maniobra parecía clara. El peso del pino hacía inabordable su desplazamiento y tocaba tirar de sierra.

A ello se aplicaron los operarios, primero, y luego los bomberos. El pino es de los que en su base se dividen en dos troncos grandes como dos árboles independientes. Fueron segando primero las ramas y luego, con más libertad de movimiento, accedieron a los troncos para fraccionarlos. La maniobra posibilitó que a las 18.56 horas se pudiera reabrir al tráfico el carril izquierdo, aliviando lentamente el atasco que se venía formando.

El tramo supone la confluencia de los conductores procedentes de Oviedo y la autovía Ruta de la plata (A-66) como de los que llegan por la A-8 desde Gijón y el oriente. Al día es utilizado por unos 33.000 vehículos, por lo que un carril no resultaba suficiente. La caravana de quienes llegaban desde el sur alcanzó los dos kilómetros, siendo de tres la de quienes venían desde el este, según detalló la Guardia Civil.

Los relevos y el esfuerzo de los bomberos dio su fruto y a las 19.40 lograron apartar la materia vegetal hasta el arcén, liberando para el tráfico el segundo carril. Fueron por tanto una hora y cuarto de corte, a la que sucedieron todavía otros quince minutos de tráfico lento.

El incidente remite al accidente que sufrió el lunes un servicio Alvia procedente de Madrid, tras pasar la curva de Villabona, es decir, a pocos kilómetros del problema de la 'Y'. Entonces fue también otro pino el responsable, al desplomarse sobre las vías. El ferrocarril avanzaba a unos 120 kilómetros por hora y se llevó el árbol por delante, rompiéndolo e impactando uno de los troncos contra la luna de la cabina, que quedó arruinada. Tras contemplar las imágenes del siniestro, los ferroviarios dieron la voz de alarma asegurando que en los últimos años se estaría descuidando la conservación de los márgenes de la infraestructura. El sindicato de maquinistas (Semaf) ha llegado a solicitar a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria que obligue a mantener una distancia de seguridad a ambos lados de la vía. Las ráfagas de viento ayer fueron fuertes, pero no explican por sí solas la caída del pino.

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