Toneladas de manzana a punto de perderse

El productor Maximino Miyar, en su pomarada de Rozaes, donde acumula 90.000 kilos de manzana que se podrían echar a perder. / JOSÉ SIMAL
El productor Maximino Miyar, en su pomarada de Rozaes, donde acumula 90.000 kilos de manzana que se podrían echar a perder. / JOSÉ SIMAL

Los pequeños productores reclaman al Principado un sistema de etiquetado que incluya los porcentajes de fruto asturiano y extranjero

EUGENIA GARCÍA GIJÓN.

Una etiqueta que especifique el porcentaje de manzana asturiana que lleva cada botella de sidra. Es lo que demandan los pequeños productores para proteger la manzana de sidra autóctona, evitar que se eche a perder y asegurar que el porcentaje importado sea el justo indispensable para garantizar la producción en años de peores cosechas.

Los cosecheros independientes -aquellos que no forman parte de cooperativas- aseguran que el excedente de manzana de esta cosecha será superior al 5% que anunciaba Jesús Casas, director general de Agroalimentación, tras la reunión con cosecheros y lagareros que tuvo lugar el miércoles pasado. En dicho encuentro, sostienen, no estaban representados; y por ello, unos cuarenta productores de Villaviciosa pretenden asociarse para pedir respuestas a la Administración regional. «Pedimos que se etiquete con urgencia y se ponga de dónde procede la manzana, porque así beberemos lo que nos convenga», exige la cosechera Cristina Sopeña, que añade: «no pueden decir que la traen de fuera porque no hay aquí».

«En el valle de Rozaes (Villaviciosa) a todos les queda manzana. Como mínimo un 30%; a algunos, pomaradas enteras», se queja Juan Luis, uno de los agricultores que se concentró el miércoles ante el Ayuntamiento maliayo para protestar por la situación que padecen. «Los llagares sabían perfectamente que iba a haber una gran cosecha, pero aún así compraron manzana de fuera», lamenta, y ahora, como consecuencia de la 'cosechona' «la manzana destinada a la DOP se maya como común porque no hay dónde meterla».

Maximino Miyar tiene el expediente número 6 de cosechero de la denominación y hasta este año ha sido, dice, «muy afortunado» porque siempre había vendido prácticamente todo a DOP. Esta temporada, sin embargo, solo ha «colocado» -de momento- 40 toneladas. Calcula que en sus cinco hectáreas de pomaradas se echarán a perder unos 90.000 kilos de manzana. «El mercado está saturado», considera.

Para 'Maxi', la situación de congestión actual es el resultado de una falta de planificación que tendrá consecuencias a largo plazo: «La Administración ha propiciado que se plantase manzano porque siempre decía que había déficit de manzana autóctona y que tenía que suplirse con producto de fuera». Hoy -cree- «los llagares están sobrepasados», y esta situación «va a crecer exponencialmente cuando las plantaciones jóvenes empiecen a producir». Es por ello que sería «un disparate» que el Principado incentivase nuevas plantaciones. «Lo primero es hacer un censo de pomaradas para controlar la producción», defiende.

Este productor entiende que los lagares recurran a manzana de fuera, ya que es «un mercado libre» y tienen conciertos con proveedorespara asegurar su volumen de producción. Pero propone que los esfuerzos del Principado se centren, «sin interceder en la libertad de mercado», en conseguir un etiquetado para toda la sidra que muestre «para conocimiento del consumidor» el porcentaje de manzana asturiana y extranjera. «Se puede hacer si hay interés», opina.

Regular las cosechas

El lagarero Samuel Trabanco está convencido de que hay que «regular las cosechas» y «superar la vecería -que está dominada en todas las regiones menos aquí- con profesionalidad, ya que Asturias es deficitario en manzana». «Quiero comprar manzana de aquí porque es de calidad, soy asturiano y doy rentabilidad a la región. Pero tenemos que colaborar todos». El lagarero comprende que los productores pidan etiquetado, pero, dice, «ya lo tienen: lleva 16 años, es la DOP».

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