El Comercio

El Carbayu aspira a ser fiesta en todo Langreo

La Virgen del Carbayu, con nuevo manto, pudo salir al final en procesión, tal y como reclamaban los cientos de romeros, disgustados por el mal tiempo.
DLa Virgen del Carbayu, con nuevo manto, pudo salir al final en procesión, tal y como reclamaban los cientos de romeros, disgustados por el mal tiempo. / Juan Carlos Román
  • Florentino Roces pide este reconocimiento en el día grande, en el que la Virgen estrenó manto y El Arco fue nombrado Langreano de Honor

Vestida de blanco, verde y oro, recibía ayer la Virgen de El Carbayu a los cientos de romeros que, a cuenta gotas y desafiando la fina agua que cayó, subieron a rendir honores a la patrona de Langreo. El orbayu impidió que la celebración religiosa se oficiase, como viene siendo costumbre, en el exterior de la pequeña ermita, algo que provocó el disgusto de muchos romeros que apenas pudieron seguirla desde el exterior. Pero el cielo dio una tregua para contentar a todos y, finalizada la eucaristía, pudo salir en procesión, con su nuevo manto -confeccionado por las Clarisas de Villaviciosa-, por los alrededores de la ermita. A gritos de «guapa, guapa», recibió el respeto de creyentes y no creyentes que a esas horas ya habían llenado todo el exterior del recinto.

Con permiso de la patrona, los representantes del grupo alimenticio El Arco fueron otros de los protagonistas del día, ya que recibieron la distinción de Langreano de Honor 2016. El director de la compañía, Emilio Álvarez, ejerció de portavoz y explicó que era «uno de los días más felices de los casi treinta años de esta empresa langreana de nacimiento, y un reconocimiento a sus trabajadores que cada día dan lo mejor de sí para que la empresa pueda continuar creciendo en Asturias y León». Quiso extender también el agradecimiento a sus clientes, recordando que abrieron su primera tienda en Gijón «pensando principalmente en dar servicio a los muchos langreanos y vecinos del Nalón que viven durante gran parte del año en esta ciudad»

Cumpliendo con otra de las tradiciones de la fiesta, ejerció de pregonero Florentino Martínez Roces, presidente de Langreanos en el Mundo, Langreano de Honor de la pasada edición, para quien la emblemática ermita es «la espina vital de la cita del mejor langreanismo». Aprovechó su intervención para solicitar al Ayuntamiento que esta celebración, que coincide con la de la Virgen de Covadonga, obtenga el reconocimiento de ser «la fiesta patronal de Langreo». Esto es, en todo el municipio, «sin menospreciar ningún otro festejo del municipio».

El presidente de la Sociedad de Festejos y Cultural Nuestra Señora de El Carbayu, Julio González, tomó la palabra para reivindicar el buen hacer de los vecinos de esta pequeña localidad langreana. Puso en valor los numerosos inconvenientes administrativos y municipales que tuvieron que superar desde que en 2008 apostaron por tener un centro social. «Para que los vecinos pudiésemos hacer las obras y se asumiera el coste del proyecto redactado desde la Mancomunidad se necesitaba voluntad política y ésta llegó con la nueva corporación». En su opinión, este trabajo vecinal «debe ser un precedente para Langreo, para que se deje y se facilite a los vecinos trabajar por mejorar sus pueblos»