El Comercio

Frío décimo aniversario del MUSI

Algunas de las personas que ayer se acercaron al MUSI para participar en las visitas gratuitas.
Algunas de las personas que ayer se acercaron al MUSI para participar en las visitas gratuitas. / J. M. PARDO
  • El Museo de la Siderurgia celebra una década de trayectoria sin actos institucionales

  • La empresa gestora lo conmemora con tres días de actividades, pero sin apoyos. El colectivo Pedro Duro pide cambios porque «está abocado al cierre»

Para un equipamiento museístico, cumplir diez años es motivo de orgullo y de celebraciones. El Museo de la Siderurgia de Asturias (MUSI), ubicado en la ciudad tecnológica de Valnalón, en Langreo, los cumplía ayer y lo celebrará tímidamente durante tres días. No habrá representación institucional y ni siquiera ha sido publicitado, pero sus gestores han organizado, sin ningún tipo de ayuda, tres sencillas jornadas de conmemoración. Ayer fue el día de puertas abiertas y hubo tres visitas guiadas gratuitas, en las que participaron más de un centenar de personas. Hoy los protagonistas serán los niños, con un cuentacuentos, y mañana habrá una yincana para adultos.

Ayer llegaron visitantes de Bilbao, Tineo, Madrid, León..., así como un grupo de futuros promotores turísticos que quedaron impresionados por el potencial del equipamiento. Nadie salía ayer defraudado del MUSI. «Me gustó mucho y la guía es muy buena. Te haces una idea real de lo que supuso la siderurgia», comentó Eva Rodríguez, de Tineo. Llegados desde Alcalá de Henares (Madrid), Fernando Lozano y María del Carmen González, esperaban algo más: «Son diez años de un gran equipamiento. Marchamos encantados, pero pensábamos que iba a ver alguna celebración especial, con bollos preñaos o así», comentaron entre sonrisas.

No han sido muchos los apoyos que ha recibido el MUSI a lo largo de esta década de historia. Un grupo de felguerinos reinvindicó su puesta en marcha en 1997 debido al peso del sector en la cuenca del Nalón. Eran los que hoy son integrantes de la Asociación MUSI Pedro Duro. Tras cientos de protestas, contactos, piezas donadas y proyectos fallidos, el Ayuntamiento de Langreo tomó las riendas y logró inaugurarlo en 2006. Lo hizo sin contar con el apoyo del colectivo que lo solicitaba, puesto que MUSI Pedro Duro consideraba «incompleta» la instalación y veía posible sumar piezas más grandes.

Después de diez años, pocos han sido los logros y avances de este museo, el primero de España dedicado a la actividad siderúrgica. Continúan las goteras en su interior; sigue sin figurar en la lista regional de museos asturianos, las subvenciones del Gobierno regional y el Ayuntamiento para su funcionamiento se han reducido casi a cero, la captación de patronos no ha dado los frutos esperados y sus aportaciones tampoco remontan. Hace justo tres años, el presidente de la Mancomunidad del Valle del Nalón y alcalde de Sobrescobio, Marcelino Martínez, anunciaba la intención de los cinco alcaldes de unir sus museos en una promoción conjunta. Un año después, la entonces regidora de Langreo, María Fernández, anunciaba una entrada conjunta para el MUSI y el Ecomuseo de Samuño, con su tren turístico, pero finalmente aquel proyecto no vio la luz.

Toda esta situación lleva a que la Asociación MUSI Pedro Duro considere que, «de seguir así las cosas, está abocado al cierre. Es necesario -añade- encontrar entre todos una solución que, desde nuestro punto de vista, pasaría por recuperar la segunda fase, en las naves de Metalsa. Nos gustaría convertirlo en el museo vivo que todos queríamos y para el que ya hay, en Metalsa, grandes piezas y locomotoras a la espera». Expertos del mundo siderúrgico, que prefieren permanecer en el anonimato, coinciden en la importancia del MUSI y están convencidos de su futuro. «Ahora solo resta convencer a los representantes políticos de que este es un museo para Langreo, para Asturias y no una idea política que puede estar en contra de unos y al lado de otros», subraya la Asociación MUSI Pedro Duro.

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