El Comercio

David Moreno: «He tenido que recurrir a un préstamo»

El alcalde de Aller defiende su honorabilidad en el caso de las subvenciones a una asociación deportiva que prestaba la dotación de monitores en el polideportivo de Sotiello. «Nunca me he llevado un solo euro», afirma el socialista David Moreno.

En opinión del regidor está más que acreditado, y así lo ha declarado en el juzgado de Lena durante la instrucción de la causa, que el colectivo mencionado cobró dinero del Ayuntamiento a cambio de prestar un servicio a la ciudadanía. «No hubo, por tanto, menoscabo del dinero público municipal», asegura con rotundidad.

A pesar de ello, el político socialista confirmó a EL COMERCIO que el Tribunal de Cuentas le ha embargado 29.000 euros, de forma cautelar, para resarcir al Consistorio en el caso de que se demostrara que sí que hubo merma de caudales municipales. «La judicialización de la vida política trae sus consecuencias», decía en alusión a los populares, quienes presentaron la demanda por supuestos pagos irregulares a la asociación en 2014. «Este partido ya conocía que el gobierno local iba a modificar la forma de contratación de estos servicios», remarcó al tiempo que criticó que aun así el PP presentó la demanda.

Además de las políticas, Moreno denuncia las consecuencias personales que dice estar sufriendo. «He tenido que depositar casi 30.000 euros en el Tribunal de Cuentas cuando está demostrado que no hay menoscabo a las arcas públicas», incide. El regidor ha defendido en varias ocasiones que no está en política para enriquecerse ni lucrarse.

Ahora, además, esta dedicación puede acarrearle graves daños a su economía familiar. «Yo no tengo ese dinero. Para poder depositar esta cantidad ante el órgano fiscalizador he tenido que recurrir a un crédito personal, con los intereses que ello implica». La Fiscalía del Principado, tras la demanda del PP, entiende que los abonos realizados a la asociación, que prestaba el servicio deportivo en Sotiello se concedían «a sabiendas del carácter injusto y arbitrario de esta concesión, pues no se cumplían los requisitos legales para ello».

No obstante, en el escrito no se pone en duda que se pagaba dinero municipal por un servicio que sí fue prestado al Consistorio.

En el texto se detalla, eso sí, que los regidores denunciados -tanto Moreno como su antecesor, Gabriel Pérez Villalta- autorizaban los pagos, con «incuestionable contradicción con el ordenamiento jurídico», a pesar de que estos «flagrantes incumplimientos de la normativa les fueron puestos de manifiesto por la Secretaría e Intervención».