El Comercio

Llamada a la calma después de una tensa jornada entre los langreanos

Una sola advocación, la de la Virgen del Carbayu, patrona de Langreo, y dos posiciones encontradas. La presencia de una talla de la Virgen en el Ayuntamiento langreano ha terminado por dividir a sus vecinos y crear un conflicto que muchos consideran innecesario.

De un lado, los que defienden que por tradición y devoción la imagen debe continuar en el lugar en el que se ubicó en 1954, colectivo que insiste en que se convoque una votación y que presentó casi 5.500 firmas apoyando esta postura. «Siempre ha estado ahí con gobiernos de izquierda y nunca ha molestado», explicaba Dulce Suárez.

Del otro lado, los que consideran que los tiempos han cambiando y que la imagen debe retirarse del Ayuntamiento en aras del laicismo, siguiendo el acuerdo adoptado por la mayoría de los concejales y, también, como signo de respeto a la igualdad entre religiones.

Dos posturas que cada día son más irreconciliables en Langreo y que en la mañana del martes terminaron con enfrentamientos entre los propios vecinos, primero en la plaza del Ayuntamiento y después en algunos establecimientos hosteleros. Intercambios nada amistosos de opiniones que se sucedieron también en las redes sociales. Así, ayer muchos eran quienes llamaban a la calma, para no crispar más los ánimos entre los vecinos. «Han logrado que entre vecinos nos hayamos perdido el respeto cuando hay temas más importantes que cambiar una talla de lugar», decía Ramón López.