El Comercio

«Se va a retirar un símbolo que sirvió para unir a los langreanos», lamenta el arcipreste del Nalón

La Iglesia respeta la decisión municipal de retirar la talla de madera de la Virgen del Carbayu aunque no la comparte. El arcipreste de la comarca del Nalón y párroco de Sama, José Ángel Pravos, reconocía ayer que «desde que tuvimos conocimiento de que Langreo se unía al movimiento del laicismo, tuvimos claro que se retiraría la imagen de la Virgen». «Fueron los feligreses los que iniciaron la campaña de recogida de firmas para evitar que saliese de la que siempre ha sido su casa, ellos quieren que siga en el Ayuntamiento como símbolo de unión», apostillaba.

Al arcipreste le choca, no obstante, que no se tenga en cuenta lo que opina una gran parte de los vecinos. «La Virgen del Carbayu es de todos, es la patrona de los langreanos. Va más allá de las creencias religiosas», defendió.

Así, no le resulta extraño la movilización vecinal, que quiere que se convoque un referéndum para decidir si la imagen sigue en el Consistorio. Eso sí, puntualizó, «desde la Iglesia no promoveremos nada; respetamos las decisiones municipales». Pravos considera que quitar la talla de Virgen del Ayuntamiento es un error ya que es la «retirada de un símbolo que sirvió para unir a todos los langreanos». E insistió en que la colocación de esta imagen no se debió a motivos religiosos, sino que obedeció a la necesidad de unir a los vecinos.

El arcipreste recordó que «hubo un problema entre los vecinos de Sama y La Felguera porque se querían separar en dos concejos y personajes importantes del municipio buscaron un nexo de unión y creyeron que la devoción que había por la Virgen del Carbayu les recordaría que debían seguir unidos. Por eso se colocó en el Ayuntamiento».