El Comercio

«Hay carbón para seguir muchos años»

  • Los sindicatos dicen que los trabajos para acceder a nuevas capas en los pozos Carrio y Nicolasa confirman que la minería asturiana «tiene futuro»

La minería asturiana busca asegurarse un futuro más allá del 1 de enero de 2019. Un futuro que, según los representantes sindicales, pasa por que se continúe invirtiendo en los tres pozos que no tienen fecha de cierre: en el valle del Nalón, el de Carrio (Laviana), y en el del Caudal, los de Santiago (Aller) y Nicolasa (Mieres).

El Plan de Empresa 2013-2018 recoge una serie de inversiones, dentro de las cuales se incluyen los cinco millones que Hunosa ha destinado a abrir accesos a nuevos campos de explotación en los pozos Carrio (una obra adjudicada esta misma semana) y Nicolasa, donde los trabajos ya comenzaron.

Ayer los sindicatos mayoritarios valoraban estas actuaciones, aunque también recordaban que los planes de inversiones están para cumplirse. Así, el secretario general de Comisiones Obreras en Hunosa, Rubén García, era tajante a la hora de reclamar que se cumplan todas las inversiones comprometidas en el plan de la hullera estatal para garantizar el futuro de la minería más allá de dos años. «Tenemos que ser conscientes de que tenemos todo para seguir extrayendo carbón después del 1 de enero de 2019; tenemos carbón, personal, un lavadero y una central térmica», recalcó.

Además, García recordó que la central térmica mierense de La Pereda tiene prevista la inversión de un millón de euros para labores de modernización en la instalación industrial y para adaptarse a la normativa medioambiental; fondos que todavía no se han materializado.

El secretario de organización y administración de la Federación de Minería e Industrias Afines de Soma Fitag-UGT, José Luis Fernández Roces, se expresaba en términos similares. Fernández sostuvo que «Hunosa tenía aletargadas las inversiones, pero la presión de los sindicatos ha hecho posible que comiencen a materializarse y cumplan con lo pactado porque nuestras minas tienen carbón para asegurar su futuro». «Que nadie lo dude», reivindicaba.

Además, recalcó la necesidad de continuar invirtiendo para que las tres explotaciones que no tienen fecha de cierre «estén preparadas para continuar durante muchos años con nuevos campos de reserva de carbón dispuestos a ser explotados, hay futuro en la minería asturiana».

Los dos sindicatos coincidieron a la hora de manifestar que trabajarán para que se continúe extrayendo carbón en los pozos Carrio, Santiago y Nicolasa después de 2019: «Nunca renunciaremos a un futuro para la minería porque somos conscientes de que lo tiene y solo decisiones políticas pueden quitarlo».

Tanto como Comisiones Obreras como Soma Fitag-UGT recordaron que a 1 de enero de 2019 Hunosa contará con aproximadamente un millar de trabajadores, aunque, matizaron con preocupación, que no está claro que pasará con ellos si se cierran todas las explotaciones.

De momento, las últimas inversiones en Carrio y Nicolasa dan un balón de oxígeno. Los trabajos para llegar a la zona en la que está el mineral cuentan con un presupuesto de algo más de un millón de euros. Esta misma actuación en el Nicolasa implica una inversión de 3,9 millones.

Con estos dos nuevos campos de explotación, se busca recuperar el ritmo previsto en el Plan de Empresa 2013-2018 y reactivar la producción de carbón hasta «niveles óptimos» que puedan dar estabilidad a la empresa estatal más allá de 2018.