El Comercio

Una virgen como bien municipal de Langreo

Imagen del pasado 30 de septiembre, cuando los operarios sacaron la talla de la hornacina.
Imagen del pasado 30 de septiembre, cuando los operarios sacaron la talla de la hornacina. / J. C. ROMÁN

Una semana con la hornacina vacía. La talla de la imagen de la Virgen de El Carbayu que, desde 1954, se encontraba en lo alto de la escalera del Consistorio de Langreo, lleva desde el pasado día 30 en su nueva ubicación: el asilo que Mensajeros de la Paz gestiona en el distrito de Ciaño.

Un traslado que ha enfadado a muchos ciudadanos y de la que se han desmarcado, incluso, grupos que apoyaron, en su momento, la declaración de laicidad del municipio. PSOE y Ciudadanos han dejado claro que, si bien apoyan el carácter laico de la Administración local, no han sido responsables del traslado de la talla. Una decisión tomada por el equipo de gobierno, formado por la suma de IU y Somos.

Quienes buscan la vuelta a la hornacina vacía de la patrona del concejo quieren lograr para la talla la declaración de bien municipal. Los primeros pasos ya se han dado: se ha solicitado «formalmente y por escrito» en el Ayuntamiento que se les proporcione una serie de documentos municipales que «pueden dar testimonio de que la talla de madera de la patrona de Langreo constituye un elemento histórico del municipio y no un mero símbolo religioso. Es un bien municipal que plasma en madera de la unidad de todos los langreanos gracias a la Virgen de El Carbayu».

Así lo aseguraron a EL COMERCIO los impulsores de la iniciativa. Se trata de unos documentos con los que probar que, al igual que retratos de personajes ilustres, la talla es un bien patrimonial,un elemento histórico.

Consideran que es parte de la historia del municipio desde 1955, cuando la corporación municipal, presidida por Joaquín Fernández Miranda, «entronizó en las consistoriales a la Virgen del Carbayo».

Junto a los documentos municipales se han recogido otros como el del semanario Filón que en 1946. Francisco Palacios solicitaba que se proclamase patrona de Langreo a la Virgen de El Carbayu para que reinase «la armonía, la convivencia, la tolerancia y la transigencia de unos con otros». Con las heridas de la Guerra Civil sin cicatrizar en 1948 un grupo de vecinos, encabezados por exalcaldes como Leopoldo Fernández Nespral, pidieron declarar a la Virgen del Carbayu patrona del concejo. El pleno lo hizo en 1948.

Arropada en paños blancos

Y en 1954 la talla llegó al Consistorio. Y en la hornacina estuvo hasta el pasado día 30, pese a que su retirada estaba aprobada ya desde abril. En aquel momento, con los votos de IU, Somos, PSOE y Ciudadanos.

Su marcha, supervisada por el alcalde, Jesús Sánchez, no estuvo exenta de tensión. Los operarios municipales llegaron en torno a las dos y media de la mañana con una caja hecha a medida de la talla de madera. La imagen fue arropada con unos paños blancos cedidos por las monjas del asilo que ya esperaban impacientes su llegada. Un silencio solemne rodeo todo el proceso. Pocas palabras para cumplir un mandato plenario. El Consistorio de Langreo es laico. Y ya no tiene virgen.

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